jueves, 31 de diciembre de 2020

Crónica fin de año (2020) 

“Lo único que podemos aprender de la historia es que no aprendemos nada de la historia”

 Hegel

Lejos quedaron este año, las 52 salidas de las que pudimos disfrutar el pasado año que ahora termina. El 2020 ha marcado un antes y un después  en nuestra manera de ciclar, de relacionarnos y en definitiva, de vivir tal y como estábamos acostumbrados.

El confinamiento, nos va a dejar no pocos recuerdos de esta maldita pandemia de la COVID-19 que venimos sufriendo y que va a causar tantísimos estragos de diversa índole en nuestra sociedad. Ojalá que cuando cerremos esta crónica en diciembre, podamos decir que esto ya es historia, pero nos tememos que el regreso a la "nueva normalidad" tendrá que construirse nuevamente sobre las ruinas de nuestras antiguas vidas que seguramente y a partir de ahora, van a ser diferentes. Todo esto forma parte de ese "cambio climático" que poco a poco se está produciendo a nivel planetario y del cual todavía algunos necios mortales se resisten a admitir. Sigamos por ese camino y más pronto que tarde iremos sufriendo las consecuencias.

Con la llegada del año nuevo y como de costumbre, buscamos ( al menos) tener las mismas sensaciones en el pedaleo que tuvimos el año anterior, eso significará que todo va bien y que nuestras piernas mantienen la fuerza y el tono muscular que a lo largo de estos 25 años que están a punto de cumplirse, hemos ido construyendo a base de dar pedales y de subir montañas a lo más estilo "biker", es decir, con la única ayuda de la fuerza motriz de nuestras piernas y el fuelle ganado a nuestros pulmones a base de rodar y rodar a lomo de auténticas bicicletas  "vintage", es decir, burricas de 26" (máquinas a las que nosotros cariñosamente denominamos como de "hombre" o de "mujer·", eso sí, full equip, claro...), pero sin ayuda eléctrica como esas que se han puesto últimamente tan de moda, que sí..., las "i-Bikes" para los muuuuyyyyy mayores, novatillos, personas con sobrepeso o con una condición física precaria por diversos motivos tienen sentido, y para gustos colores, faltaría;  máximo respeto, pero hacer mountain bike "a pilas" para los bikers de montaña de pura raza, no deja de ser en puro lenguaje biker, "una mariconada"  (lo digo de forma jocosa, que nadie se ofenda eh, :)  ) ya que reducir o al menos, no mejorar notablemente la condición física cuando hacemos bicicleta , puede resultar cuanto menos contraproducente. En fin, es nuestra opinión que es tan respetable como la del que opine todo lo contrario, pero críticas personales  aparte ya se sabe, el "modelo de negocio" actual es el que es, pero al menos que no nos quieran "vender la moto" y más cuando lo que nos gusta es ir en bici.  

Bien, vamos pues con nuestro resumen pedalístico de este 2020:

Enero

Pasados los sobresaltos familiares de final de año, el mes empezó como toca, es decir, con frío pero tranquilo en cuanto a los asuntos de salud familiar. Este año por diversos motivos, no subimos a Chiva a visitar a SS.MM., ya que ante su ausencia el año pasado y dado que rodamos en grupo ya la segunda semana del mes, decidimos no arriesgar a darnos la kilometrada para que bien por uno u otro motivo, volver a corroborar su ausencia. Ya veremos si el año próximo nos podemos enterar previamente si está previsto que vuelvan a coronar la cima o ya definitivamente, debemos abandonar la esperanza de que los gigantes monumentos de cartón piedra vuelvan a ser plantados como antaño.

Lo que si podemos asegurar es que al menos vimos “camellos”, ya que de regreso a la base y por una de nuestras zonas de paso habituales, nos topamos con un grupo de cuatro mamíferos artiodáctilos, a cuyos lomos paseaban tranquilos turistas guiados por “Paquito” el camellero guía.  (¿nuevo negocio a la vista?)

Por lo demás, el mes transcurrió tranquilo, aunque debido a la lluvia, no pudimos ciclar el miércoles 22, por lo que se nos desbarató la primera “salida extra” y con ella, el “avituallamiento extraordinario” en Benaguacil tal y como teníamos previsto. Otro año será…

Febrero  

Febrerico empezó con algunos almendros en flor y con una máxima de 25º,  ( así es nada…) cosa que no es normal en estas latitudes o al menos no lo era, aunque cada año que pasa, los inviernos son más cálidos y el calor nos castiga durante más meses.  ¿Quién decía que eso del cambio climático era una falacia?;  el que así siga opinando, que compare gráficas de temperatura solamente de los últimos 10 años a esta parte y se dará cuenta que los humanos la estamos liando…, en fin, poco podemos hacer salvo quitarnos ropa y aguantar “el caloret” cuando todavía no toca. En cuanto al resto de las rodadas, se desarrollaron con esa “bendita normalidad” que tanto nos gusta y a la que le rendimos culto sábado tras sábado.

 Marzo  

El mes empezó mal y continuó peor… . En la primera rodada nos sorprendió el viento y sobre todo “el polen” en suspensión que parecía que lo echaban “a capazos”;  Luis las pasó canutas con la alergia y el picor de ojos y nos vimos obligados a avituallarnos en “el forat” a fin de alejarnos aunque solo fuese un poquito del “pinocentro” y protegernos mínimamente del viento fuerte, aunque ciertamente nos valió de poco, por lo que resultó un sufrimiento hasta llegar a la base y dar por terminada la ruta.

La primavera se adelantaba definitivamente casi un mes y aunque las mañanas son algo fresquitas, pasado el mediodía el sol avisa de que va a pegar fuerte este verano, ya se verá.

Aunque las buenas sensaciones en las piernas y la cháchara animada como toca cada sábado han estado presentes como es habitual, únicamente tuvimos una oportunidad para hacerlos la foto del mes y menos mal que la aprovechamos  (aunque con cachondeito; quien nos iba a decir al que se nos venía encima…) , el maldito “Coronavirus” y el “Estado de Alarma” nos obligó las siguientes 10 semanas a permanecer en dique seco y solucionarlo en casita a base de potrilla, es decir, con sesiones de spinning para que las piernas no perdiesen tono muscular hasta que se levante la veda, cosa que está todavía por ver y que pasado el sábado 21 tiene muy mala pinta. Esperemos que esta pandemia pase pronto y que no nos traiga consecuencias más allá de un maldito recuerdo.

Abril

El mes transcurrió con la tónica del anterior pero tirando a peor…, ya que no rodamos ni tan siquiera una vez, algo insólito que ha roto todos nuestros records. Nunca en casi 25 años que llevamos pedaleando, ninguno de los miembros de Roda i Pedal al unísono habían dejado de rodar durante un período tan largo.  Esta pandemia nos va a dejar más de una cicatriz, esperemos que tan solo sea mental. Por lo tanto continuamos todo el mes en dique seco a base de potrilla, machacándonos con nuestro amigo “Nachete” que ya es como de la familia, y después haciéndonos unas “video-tele-birras” para contarnos las novedades y vernos las caras a través del ciberespacio pasado el medio día, no vaya a ser que tanto sol nos vaya sentar mal… :). En fin, toca aguantar.

Mayo

Más de lo mismo. Continuamos con la misma marcha, es decir, sin poder salir a fecha del primer sábado de mes. Nuestras expectativas estaban puestas en la tercera semana, pero se retrasó hasta la cuarta del mes en la que al haber pasado a “Fase 1”, ya pudimos ciclar, aunque eso sí, con las limitaciones pertinentes claro. La primera salida desde el pasado 21 de marzo fue casi como una contrarreloj, ida y vuelta a  “la montañeta” rodando a más de 200 metros de distancia y a todo trapo,  todo para que nos diese tiempo de llegar a destino y posteriormente a la base antes de las 10:00 A.M. tal como indicaba la normativa vigente. 

Esto nos permitió al menos, reencontramos con las sensaciones del pedaleo real, ( además de con montones de grupos de bikers en la misma zona saltándose a la torera la normativa y pasándose por el forro las normas establecidas de distanciamiento…) con el aire puro y fresco del campo y sus aromas que nos reconfortaron tanto como antaño. Toda una experiencia que esperamos poder ampliar en las próximas semanas, si es que las autoridades competentes nos van abriendo los caminos que nos conducen a nuestras queridas montañas habituales, pero todo sea dicho, al menos esto ya es pedalear.

Como no, aprovechamos también la rodada para sacar a pasear a “la nikoleta” que esperaba paciente en su fundita y hacernos la foto del mes, a fin  de inmortalizar un momento tan especial que esperamos no vuelva a producirse jamás, todo ello guardando las distancias como se puede ver en la imagen, claro. :)

Finalizamos este mes de cinco semanas con la misma ruta del Mirasol, y ya con la nueva normativa de poder rodar juntos aunque todavía manteniendo la franja horaria restringida, eso sí, para homenajear el mes y tan especial circunstancia, subimos y bajamos  “la montañeta” varias veces, a fin de emular las sensaciones habituales de los sábados y a la espera de la esperada “Fase 2”, la misma que posiblemente nos permitirá volver a nuestro entorno habitual y a un horario más amplio, aunque nosotros de todos es sabido, respetamos la norma dermatológica por antonomasia de estar en la base a echarnos unas birritas fresquitas al gaznate  "antes de las horas centrales del día”.

Junio 

Y con la entrada del mes, por fin la “relativa normalidad”. Fase 2 que ya permitía rodar en grupo así como cambiar de población, siempre y cuando no estuviésemos entre las 10 y las 12 AM, (horario del paseo de los mayores), rodando por zonas urbanas.

Volvimos a nuestras montañas con la alegría de volver a sentir de pleno la naturaleza a nuestro paso, los olores a tierra labrada (y abonada y fumigada… )  y la especial sensación de libertad de ver los viñedos ahora ya con hojas y con el incipiente fruto que ya se observa en sus brotes, pasados casi los tres meses de sequía pedalística. Finalmente han sido 10, las semanas sucesivas sin poder rodar por nuestras montañas de siempre, pero por fin parece que ya vamos viendo la luz, así que  vamos a tratar de disfrutar al máximo de la ruta de cada sábado.

Ahora bien, también dejamos atrás el tibio sol de la primavera del que apenas hemos disfrutado este año, para reencontrarnos de lleno con un Sol en toda regla que nos recordó que aunque nos hemos saltado una estación, Lorenzo está ahí, ya casi en lo más alto y esperando para darnos cañita brava. En fin, no queda otra que hidratarse y ponerse crema solar a gogó y sobre todo, no pensar demasiado en el calor porque todavía es pronto, aunque en este primer sábado de junio ya nos dejó algún que otro principio de surco (a unos más que a otros, claro…), será la falta de costumbre.

El resto del mes fue un placentero deleite que nos devolvió de pleno a la normalidad aunque tomando las precauciones de rigor (sin tocar y con las nuevas “mascarillas deportivas” en la mochila por si acaso, claro…), pero al menos, esta “nueva normalidad” nos permitió realizar nuestro deporte y zamparnos unos bocatas del 8 en plena montaña, con su cervecita, su cafelito y su ayahuasca como mandan los cánones.

Julio

El mes empezó fuerte en cuanto al calor se refiere, los “ días de las canículas” están a la vuelta de la esquina y hay que mantenerse bien hidratado, aunque de momento el calor no es excesivo. De cualquier forma el veranito se hizo notar y nos calentó el lomo de lo lindo sobre todo al regreso de las rutas, aunque este año con el nuevo horario que hemos reestrenado, al salir un poco más pronto (como cuando empezamos),y volver una hora y pico antes tiene sus ventajas. (p.e., podemos beber más cerveza en el R.C. )

A estas alturas de año, ya se hace notar que la gente tiene ganas de “playita”, (y más este año…) porque los bikers han disminuido notablemente en comparación con el primer mes tras el confinamiento. El remanso de paz al que acudimos semanalmente está desierto, al menos los sábados, aunque por desgracia observamos que los vándalos siguen haciendo de las suyas;  han destrozado parte del vallado así como algún que otro elemento del mobiliario que todavía quedaba en este precioso lugar, en fin…, lástima no contar con un “ébolacoronavandalirus inmediatus” para que le reventase la cabeza ipso facto a todo aquel que destroza por destrozar y ensucia por ensuciar, dañando la naturaleza sin otro objetivo que hacer el mal sin ningún sentido. Esos malditos salvajes hijos de .., bueno, no me quiero calentar;  así que hay que respirar hondo y aguantar, es lo único que podemos hacer, además de adecentar la zona semana tras semana de papeles y residuos de todo tipo que algunos guarros que visitan la zona, dejan a su paso.

El mes también nos dio para sorpresitas, ya que algunos se pasaron “de lavada  con la Karcher y tuvo sus consecuencias inmediatas, en fin, nada que no puedan tapar unos buenos calcetines…, jajaja. “ Tu lávala, lávala con agua…” como decía el petroleador de Quart, jajaja.

Agosto  

Y llegó agosto y con él, más calor, caminos resecos y polvorientos bajo un sol de justicia que nos obligó a coger distancia en las bajadas por la nube de polvo que levantamos a nuestro paso.

El primer fin de semana, marcamos los 35,4º, aún regresando mucho antes del mediodía solar, pero el primer día de volver con surco estaba servido, y el agarrotamiento en las piernas a final de la ruta se hizo patente en las piernas de Salva, cuestión que nos obligó a levantar un poco el pedal para llegar a la base “en reserva” y sin agua en la camelback, pero pedaleando.

El mes de las vacaciones por excelencia, nos trajo algún que otro involuntario descanso, primero Luis y su semanita Navarra, y luego Salva and family al completo, por tierras catalano-aragonesas,(pero muy al sur, eso si…) circunstancia que nos privó de alguna ruta en común y nos hizo rodar en solitario en semanas alternas, aunque finalmente pudimos compensarlas en parte, con alguna salida de miércoles en la que visitamos como de costumbre, a nuestras queridas “tortilleras” de Benaguacil.

Septiembre 

El mes lo empezamos con ganas, tal vez porque el pasado agosto no rodamos lo que nos hubiese gustado y con mucho que contar, a tenor de los viajes realizados, pero afortunadamente las montañas seguían ahí, aguardando nuestra visita semanal, y este año con un nuevo verdor que hacía tiempo que no observábamos, que sigan así.

Comenzamos con problemas mecánicos en la burrica de Luis, que tuvo que desempolvar a la vieja Marta que aunque algo más incómoda, se portó bien y fue una fiel sustituta mientras venía el amortiguador de Dafne. Y es que los años no pasan en balde incluso para las burricas, que se van cargando de kilómetros a medida que van pasando los años.

Sin más sorpresas,  (si nos olvidamos de “coquito” y de “hojitos”, que casi nos revientan sendos almuerzos…) transcurrió el mes plácidamente, aunque la segunda semana pudimos haberla liado, ya que de camino hacia la cumbre, unos salvajes que bajaban “fent el áca” adelantándose e invadiendo el carril de subida, nos sorprendieron en una curva y a puntito estuvimos de tener un percance de los gordos, en fin…, afortunadamente todo quedo en un susto, aunque deberemos aumentar la precaución en este tipo de tramos, no queda otra.

El tiempo a estas alturas del año se portó bastante bien, calor sin excesos y buena temperatura a la salida de la base durante las primeras semanas, lo que nos permitió rodar con comodidad y a buen ritmo. En la tercera semana rodamos lo que iba a ser la última del verano y el último sábado se hizo notar, primera bajada notable de temperatura con fresquito mañanero de 16º a la espera de lo que nos depare el resto de equinoccio, esperemos que sea benévolo y nos permita rodar con normalidad.

Octubre

El mes empezó con otra bajada notable de temperatura, sobre todo debida al viento y al par de litros de lluvia de la tarde del primer viernes, lo cual nos dejo los caminos menos polvorientos y con agradables olores a montaña, obligándonos a ponernos la camiseta de manga larga para rodar más cómodos, sobre todo en la salida de la base con poco más de 13º.

El resto de las salidas transcurrieron con la normalidad deseada. Los muchos temas que debatir, nos amenizaron los almuerzos a mitad de ruta. Buenas rodadas a trote cochinero sobre todo en los regresos a la base, fueron la tónica habitual que nos subió la temperatura corporal en ocasiones  incluso más de lo deseado, y es que cuando las piernas están bien y los pulmones funcionan a pleno rendimiento, el pedaleo en modo contrarreloj está servido.

Noviembre

La lluvia hizo por fin acto de presencia y como en ocasiones por estos lares, lo hizo a lo bestia.

El primer y último sábado de mes con más de 100 l/m2 caídos a final de cada semana, nos hizo temer por sendas salidas, pero como de costumbre y aunque con algo de miedo en el cuerpo por si pillábamos la monumental, salimos con muchas dudas, pero finalmente nos respetó en ambos casos como de costumbre y pudimos rodar con cierta tranquilidad, a no ser por las impresionantes roderas que la lluvia había abierto por nuestros caminos habituales.

La montaña estaba que chorreaba, pero el fuerte olor a tierra mojada y los verdes luminosos de los pinos, nos alegraron las rutas de principio a fin.

Por si las moscas, la imagen del mes cayó a la primera de cambio, y ya forma parte de un calendario al que solo le falta una para completarse. A ver si este año las hadas del bosque nos protegen un poco más que el anterior y podemos finiquitarlo sin sustos ni sobresaltos.

Diciembre

Y por fin llegó diciembre y como era de esperar, el frío intenso, cosa que no impidió nuestras salidas semanales y un par de salidas extras a mitad de semana, aprovechando las fiestas de principio y vacaciones de final de mes, rodadas extra que celebramos como de costumbre en nuestro rinconcito de Benaguacil, ésta última y en estas fechas adornado para la ocasión como se ve en la instantánea, aunque con frío, eso si.

El año ha sido complicado a nivel general por el maldito COVID-19 que parece no querer marcharse, aunque siendo optimistas, podría haber sido peor.  De momento no lo hemos pillado y esperemos seguir así hasta que la ciencia pueda solucionarlo y nos inoculen el deseado remedio, solo queda seguir cumpliendo con las normas establecidas como hasta ahora y tocar madera aunque sea de pino, y nosotros de esa madera vamos sobrados.

No obstante y con la que ha estado cayendo, todavía hemos rodado en 43 ocasiones, aunque es verdad que algún que otro almuerzo en Benaguacil nos ha tumbado, pero no podemos quejarnos. Ha sido otro año más de pedales y buenas sensaciones que nos han mantenido en forma los pulmones, “las patas” y sobre todo “la mui”, ya que durante estos más de 2000 km. que les hemos metido a las burricas, no ha faltado el humor y la buena charla reparadora.

Finalmente cabría destacar la última ruta,  que ha sido “especial” tanto por ser miércoles como por el intensísimo frío que nos ha caído, el cual no nos hemos podido quitar de encima hasta llegar al IV Misterio del calvario :). En fin, resumiendo podemos decir una vez más que ha sido un año sin caídas, con buena salud y mejor feeling , ¡ que más se puede pedir !.

Como decíamos el año pasado hay que tener presente esa gran verdad de que “ no se deja de pedalear cuando se envejece, se envejece cuando se deja de pedalear” y de momento nosotros todavía aguantamos, así que eso es muy buena señal.

Nos seguimos viendo el año que viene por esas montañas a ver si somos capaces de completarlo de nuevo, y como siempre, la imagen resumen del año pedaleado.

 


 ¡¡ Feliz 2021 !!

Roda i Pedal ©  

martes, 31 de diciembre de 2019


 Crónica fin de año (2019)

"Hasta donde el cuerpo aguanta, somos personas normales.., a partir de ahí, somos bikers"

Este año nos hemos propuesto pasarlo lo mejor posible en todo lo relacionado con el pedal. Los años van cayendo al igual que los kilómetros, y no están para ir desperdiciándolos a lo loco.  Así que en nuestras rutas intentaremos sumar y aprovechar todo aquello que pueda hacernos sentir mejor; rodar, charlar y/o filosofar, en definitiva, disfrutar de la montaña y de la mutua compañía, es decir, todo lo que termine en "ar" o incluso en "er" nos parece bien, así que vamos con el resumen de lo vivido en éstas últimas 52 salidas que ha tenido este 2019 que ya termina.

Y para empezar cada mes y siguiendo con una tónica "similar" a la del año pasado, (pero al más puro estilo biker), incluiremos una frase "filosófica" de esas que todos los bikers hemos oído alguna vez en ruta, y que nos han hecho el sufrimiento de la subida, algo más llevadero aunque solo haya sido por un instante; allá vamos:

Enero 
En ciclismo, todo te da por... detrás menos el viento, que siempre te da de cara.

Otra vez Enero y con él, el frío intenso a partir de la segunda semana del mes. Como cada año, la Virgen del Castillo en Chiva nos vio llegar puntuales el día 5,  tras marcarnos una buena subida al trote chochinero, y cuál  fue nuestra sorpresa cuando todavía con las pulsaciones desbocadas al llegar a la cima, no encontramos la imagen esperada, es decir, a los Reyes Magos que desde hace al menos diez años que los visitamos, adornaban el lugar con sus imponentes imágenes de cartón piedra.¡Que desilusión!, en fin, no sabemos el motivo pero tuvimos que enviar nuestras cartas por paloma mensajera con la esperanza de que llegaran a tiempo. 
Menos mal que en esta ocasión éramos tres y en la foto de rigor, pudimos suplir a SS.MM. posando “como reyes” en el mismo lugar que tantas veces ocuparon éstos. 
Desde aquí, hacemos un llamamiento a quien corresponda, a fin de que vuelva pronto tan bella tradición, ya que no fuimos los únicos en quedar sorprendidos. Volveremos… 
El resto del mes siguió como se esperaba, tranquilo pero con heladas por doquier que nos hizo buscar el bendito sol de “la terreta” a la hora del avituallamiento.

Febrero   
En la bici, el dolor no es permanente, el orgullo sí.

Febrerico el corto empezó como terminó enero, con frío pero con los almendros ya en flor, lo cual significa que el crudo invierno parece haber pasado, cualquier año se nos va a quedar por el camino, al tiempo…
Semana tras semana, el calor fue aumentando, y sin llegar a ser ni mucho menos agobiante, aunque con mañanas a la salida de la base algo frescas, si que nos ofreció unas rodadas placenteras con un tiempo increíble para la época del año en la que nos encontramos. Sol por doquier y pocas nubes fueron la tónica del mes, que terminó sin darnos apenas cuenta.

Marzo  
Para subir pulmones y para bajar cojones.

El mes de la primavera por antonomasia, confirmó lo que ya veníamos disfrutando del anterior, unas temperaturas primaverales aunque eso si, la lluvia sin dar muestras de asomo. A principios de mes ya son casi 80 los días sin caer ni una sola gota en nuestra zona y los caminos empiezan a resentirse, no hay mas que ver las burricas cuando llegamos a la base. Todo esto hace que el alto contenido de polen en el ambiente, nos empiece a atacar sin piedad y al llegar a casa necesitamos más cerveza de la habitual…, será por eso ¿no?;  al menos es lo que le digo yo a mi mujer cuando me ve “asaltar” la nevera nada más llegar, en busca del líquido elemento, jejeje.

Cabe destacar, que últimamente hemos visto más jóvenes y menos “chavales” de más de 50 ciclando por la zona. Será que hay nueva hornada de bikers que vienen a sustituir alguna remesa de los que ya hace mucho que nos consagramos. De momento, a nosotros todavía nos queda mucho pedal y muchas subidas (y bajadas…) de las que disfrutar.
Otro dato curioso que hemos de remarcar este mes, es el que hemos comido las primeras “necro-naranjas” de nuestra vida y será por eso que estaban “de muerte”.  Lástima de naranjal haya pasado a mejor vida. RIP. 

Poco después de la primera quincena en la que Salva ya se había vestido de corto la semana del 16 para subir a San Miguel, (Luis estaba de vacaciones, como siempre en estas fechas…),  volvió el fresquito y por fin, las lluvias retornando afortunadamente a la normalidad meteorológica como cabía esperar y por lo tanto, vuelta al equipaje de invierno. El mes y sus cinco salidas no dieron para más.

 Abril
¡ Yo me bajo de la bici como me da la gana ! (vocea el que se acaba de caer ).

Por fortuna, ya hace más de un año que  Roda i Pedal  no ha tenido que decirle a nadie la frase que encabeza el mes. Toquemos madera y que siga la racha.
El mes transcurrió como tocaba, es decir, apacible, fresco, con fortísimos aromas de  azahar conforme avanzaba el mes, y con un sol primaveral a la vuelta de  todos y “casi” todos los sábados que ciclamos, ya que el penúltimo sábado del mes, el viento y la lluvia nos impidieron la rodada ( que no el almuerzo tras la sesión indoor de spinning con nuestro amigo Nachete), es más, hoy se cumplen 4 años de la última ruta que rodamos con Carlos, el benjamín de aquel grupo “multitudinario” que en su día fuimos. Casualmente este mes y en una de las rutas, nos desviamos hacia un lugar que visitamos en su día y al que hacía muchos años que no habíamos regresado, por lo que volvimos para hacerle una visita ( y una foto, claro…)  al magnífico pino monumental de la Masía de Porxinos, el cual seguía igual que la primera vez que allí estuvimos en tan apacible lugar  y con el grupo al completo, una fría mañana de otoño, en concreto, la ruta nº 78 acaecida un 21 de octubre de 2009; casi 10 años ya y parece que fue ayer…

Las rodadas se sucedieron tranquilas, disfrutando del paisaje y la montaña, a lomo de nuestras máquinas de pedalear, todo un lujo que todavía es gratis, ¡increíble!; tal y como les comentábamos a los guardias voluntarios a los que tuvimos el placer de saludar en la citada masía, esa gente extraordinaria que vigila estos tesoros de forma totalmente altruista y que trata de mantener a raya a esos descerebrados que queman rastrojos en días con fuerte viento…   

Mayo  
Nunca dejéis que mi mujer venda la bici por el precio que le dije que me había costado.

Este mes como de costumbre, supuso el cambio de indumentaria definitivo por el “uniforme” de verano. La temperatura suave a la ida y con el sol ya situado en lo alto a la vuelta, era un claro anuncio de que el veranito ya nos acecha.
Debido a esta circunstancia, volvimos a nuestro “remanso de paz” habitual a la hora de avituallarnos, disfrutando del silencio y el canto de los pájaros que en ocasiones parecen vigilar nuestra respetuosa visita . “Manolito” en cambio, no  dió señales de vida, por lo que supusimos que  habría cambiado de hábitat al echarnos tantos meses en falta. J

Este mes vimos en ruta lo que nunca habíamos visto, y mira que hemos vistos animales, toros, vacas, caballos, burros, jabalíes, cabras, ciervos, erizos, conejos, perdices, liebres, gatos, córvidos, carroñeros, pájaros de un sinfín de especies, y un largo etc.,  pero hasta hoy, nunca habíamos viso un “camello” en modo paseo con su dueño montado en la joroba, toda una novedad sin nada que reprochar, cada uno tiene sus preferencias de transporte a la hora de salir de paseo por el campo, jejeje.
En fin, solo añadir que el 18 nos libramos de una gran chopada por poco, ya que fue llegar al casa y al rato cayó una buena, pero las nubes que ya son viejas conocidas de trayecto y nos respetaron una vez más.

Junio   
 La única diferencia entre un niño y un hombre, es el precio de sus juguetes.

El mes empezó sin sobresaltos meteorológicos, y a pesar del caloret que ya empezó a dar señales de vida justo a mediados de mes en el camino de vuelta a la base. En general hay que decir que no apretó demasiado ( si no contamos el último sábado que nos cayeron 37.7º claro…) , y todo fue aún más placentero de lo que se esperaba a estas alturas de primavera. Y continuando con las sorpresas, ese mes no fue un camello con lo que nos topamos, sino tres humanos con sendos ¡scooters de una rueda! en plena montaña, ya veremos que es lo siguiente 

 Julio
Después de la subida viene lo mejor…

Con el verano ya plenamente instalado, empezó el mes como lo dejamos. El primer sábado marcamos 34.5º y ya no abandonamos el agobio en lo que restó de mes, vamos lo que se esperaba, eso sí, a las horas centrales del día, en casa, como dicen los del tiempo en la tele J, a fin de evitar “sofocos” o peor aún, que te de una h….. de calor.

Las nubes ni estaban ni se les esperaba, así que solo nos quedó darle a la “mui” al son del pedaleo a fin de olvidar el calor, y al igual que  cuando  hemos tenido una emergencia, regresar por el “super forat de cuc” que nos recorta la ruta de regreso en dos o tres kilómetros, que con estos calores y el sol zumbando de lo lindo a rayo partido, siempre es de agradecer, y sobre todo a sabiendas del peligro que supone como todo buen biker debe conocer, que en verano es extremadamente peligroso alargar el tiempo de pedaleo sin echarse una buena birra fresquita a “gaznate gayola” nada más exista esa bendita posibilidad.

En fin, a estas alturas las vacaciones están cerca y eso siempre da ánimos para continuar con la ruta semanal sin desfallecer, pero bikers lo que se dice bikers, no hemos visto muchos este mes, ¿porqué será?  


Agosto
Ojos que no ven, árbol que te comes.

El mes empezó con el parón vacacional obligado, ya que Luis estaba ausente y Salva “en solidaridad con su hermanito”, se quedó en la cama un ratito más, aunque esta especial circunstancia no significaba que tuviese que perdonar el nivel habitual de cervecitas durante el resto de la mañana J , con este calor, que otra cosa se puede hacer…

De vuelta ya el día 10, continuamos donde lo dejamos; sol abrasador a gogó y buenas pedaladas al son de la charla, contándonos las novedades acaecidas estos últimos días cada uno donde los haya pasado. Buenas sensaciones y caminos solitarios que nos corroboran que el kilómetro se vende caro por estas latitudes pasadas las 12:01 p.m.

Los caminos polvorientos, la hierba amarillenta, las cigarras a pleno pulmón, y las viñas en su máximo esplendor, son señales inequívocas de la época del año en que nos encontramos. Ciclar sin pensar en Lorenzo es de lo que se trata; esto te permite llegar a la base sin una circunvolución cerebral extra en la cabeza, vamos, lo que en el  lenguaje coloquial biker llamamos llegar con un “surco” o “raya” en el coco debido al esfuerzo y la temperatura corporal que se alcanza. Esto solo se soporta con buen rollo a la sombra de los pinos, una birrita fresquita a la hora de almorzar, y sobre todo, la esperanza de un buen refrigerio a la vuelta, sin olvidar una siesta del ocho que tras una placentera ducha y un buen plato de hidratos de carbono a libre albedrío, todo ello claro está, bien regado con zumo de cebada, viene a ser el resumen de la mañana del sábado con cincuenta o sesenta kilómetros de montaña en las piernas. Así es como se soporta una salida en bici en los meses que aprieta el amigo Lorenzo de lo lindo.

 Septiembre 
Para jugar al fútbol se necesita una pelota; para hacer mountain bike, se necesitan dos.

Empezamos el mes con peligro inminente de lluvia, que no nos desanimó la primera semana e hicimos pleno, ya que terminamos la ruta sequitos, al menos de agua de lluvia.
No fue así la segunda, que ante la que había caído la noche anterior (más de 100 l/m2, decidimos no arriesgar, y esta sí que fallamos pues ya no cayó una gota el resto de la mañana. El tercer sábado del mes y último del verano, seguimos con la misma tónica, lluvia durante la madrugada y a primera hora, pero de nuevo volvimos a arriesgar y volvimos a acertar, ni gota durante la ruta aunque la amenaza nubosa fue constante. Al menos en estos días inciertos climatológicamente hablando, rodar es un disfrute, ya que los olores a tierra mojada y a las plantas aromáticas de la montaña no tienen precio. Si  eso le sumamos una buena temperatura y ganas de rodar, la ruta se vuelve simplemente perfecta.

Y como era de esperar, el tiempo se calmó y el último del mes, la temperatura rozó los 30º y nos hizo recordar las rutas de pleno verano. En fin, como siempre por estos lares, el calor no nos abandona hasta bien entrado Octubre o…..

Octubre
No se deja de pedalear cuando se envejece, se envejece cuando se deja de pedalear

Y con él, entramos ya en el último trimestre del año. Las viñas caducas y los montones de hojas muertas por los caminos, marcan la tónica otoñal que nos acompañará durante casi 90 días, aunque a juzgar por la temperatura nadie lo diría. El sol, ya visiblemente bajo, sigue calentando de lo lindo sobre todo a la vuelta y por ello, el “veroño” parece una nueva estación que vamos a tener que aceptar si esto sigue así.

Por lo demás, las rutas se sucedieron tranquilas como de costumbre, salvo algún altercado puntual como el que hemos bautizado a un nuevo personaje al que desde ahora llamaremos “el cacique” , un cacho carne con ojos que tras casi atropellarnos marcha atrás, todavía quería tener razón (que si me vieras con traje, que si no sabes quién soy yo…), en fin, que cada vez cuesta más obtener una disculpa de quien se equivoca, serán los tiempos.

En lo positivo, este mes tuvimos un miércoles de ruta, y lo celebramos avituallándonos en Benaguacil, cosa que ya hemos convertido en costumbre en estos días extra de rodada. También resulta destacable que el que redacta estas líneas, se hizo la última instantánea para el calendario anual con 59, ya que la próxima será ya con “60 tacos” y muchos, pero muchos kilómetros en las piernas. Ojalá, quede alguna que otra decena de crónicas que escribir, buena señal será. De momento habrá que celebrarlo como merece la ocasión, es decir, a lo grande y en buena compañía.

Noviembre
En la montaña y con la bici, todo lo que baja, sube.

Pues como decíamos ayer…, ya ha caído otro y con él,  la primera ruta con 60 castañas y tres días no se hizo esperar, así que como el primer finde de mes tocaba foto, pues nada mejor para el recuerdo por partida doble.

En lo meteorológico, todo parecía seguir igual, ya que el mes empezó con máximas de “ casi 29º ”, así es nada, por lo que rodamos con la certeza de que cualquier sábado a no tardar mucho, nos vendría de golpe alguna helada, pero no llegó, rasca si, pero frio lo que se dice frio del copón, no demasiado, únicamente nos molestó el viento que hacía ya mucho tiempo que no nos martirizaba en ruta y las dos últimas semanas nos obligó a reponer fuerzas en “el forat” para tener un ratito de tranquilidad mientras nos avituallábamos al son de la tertulia.

 Diciembre
 Las únicas cadenas que te dan libertad son las de tu bici.

Pues en lo concerniente al último mes del año, el que escribe este resumen poco puede contar, ya que un grave problema de salud en el entorno familiar me impidió rodar como de costumbre.  El superviviente de Roda i Pedal cicló como un cadete sábado tras sábado y me envió las fotos de las rutas para darme ánimo, cuestión que palió al menos durante un rato, la preocupación que en esos momentos tan complicados sentía, y que espero que con el tiempo, vaya disipándose poco a poco pasada con éxito, la primera tanda del problema.


Espero que el año entrante nos traiga sobre todo, “SALUD” a todos los miembros de la familia, puesto que es el bien más preciado que tenemos, aunque a veces lo solemos olvidar con demasiada frecuencia, de esta forma podremos seguir con nuestra “bendita rutina” y rodar cada sábado como de costumbre por esas bienaventuradas montañas que observan impertérritas año tras año nuestro pedaleo por sus innumerables sendas. 



¡¡ Feliz 2020 !!

Roda i Pedal ©  

lunes, 31 de diciembre de 2018

Crónica fin de año 2018

La motivación es lo que te pone en marcha, y el hábito es lo que hace que sigas.

Jim Ryun


Curiosidad, si, curiosidad..., algunos somos curiosos por naturaleza, y en muchas ocasiones en la vida todo empieza con el significado de esa simple palabra, es decir,   la  intención de descubrir algo que uno no conoce, lo cual en ocasiones te puede llevar al deseo de querer hacer ciertas cosas por encima de todo con tal de saciar o satisfacer esa curiosidad apremiante, y le dedicas todo tu tiempo y todas tus ilusiones y tus energías. 

Y hablando de curiosidad; un sábado de éstos estábamos filosofando como de costumbre cuando rodamos, y nos asaltó la idea de saber (solo por curiosidad), cuando fue la última vez que todos los miembros de  Roda i Pedal  rodamos juntos, sin saberlo, a lo que sería nuestra última ruta en equipo, al igual que saber cuando tomamos esa última instantánea de entre las miles y miles de fotos tomadas durante tantos años,  en la que aparecemos los cuatro. La imagen es una más entre tantas pero lo que nadie sabía y lo que la hace tan especial es que  posiblemente, era la última vez que esta circunstancia iba a producirse, al menos por el momento.

En la vida, muchas veces ocurre que sin saberlo, un hecho hasta ese momento cotidiano, deja de serlo repentinamente, y sin planearlo se convierte  en algo tan especial como que difícilmente  volverá a ocurrir, cuestión que cuando lo piensas no deja de ser en cierto modo chocante.

Y es por eso que echando mano de las notas, de las fotos y avalado por esa manía personal de anotarlo casi todo, hemos podido averiguar con absoluta certeza,  un par de datos tan concretos como curiosos, como son el hecho de saber con total seguridad  cuando fue la última ruta en la que Carlos pedaleó con su padre y sus tíos, así como saber en qué lugar y en qué fecha se tomó esa última foto que sin pretenderlo, iba a convertirse en el último recuerdo en común de Roda i Pedal de tantas aventuras biker como las que hemos vivido en conjunto.

Pues bien, la última vez que pedaleamos los cuatro juntos fue un 28 de febrero de 2015, y la última foto en la que aparecemos los cuatro, se tomó en la ermita de Santa Bárbara  el sábado 22 de noviembre de 2014. La última ruta que pedaleamos con Carlos (Kike no venía) fue el 2 de mayo de 2015, y la última foto en la que Carlos está con nosotros dos data del 25 de abril de 2015 en la Bassa Barreta.  Curioso, ¿no?.  Valgan pues estos datos para que consten en nuestra bitácora y con ello poder recordar “por curiosidad” ciertas fechas que han quedado ya como efeméride de nuestro recuerdo biker de Roda i Pedal.


La última foto de Roda i Pedal al completo (22/11/2014). Si nos fijamos un poco, los rostros serios, el cielo plomizo y el motivo principal de la instantánea, parecían como si quisieran anunciar un final ¿no? 

Bien, bromas aparte, pasemos ya a lo que ha sido este año pedalístico para los supervivientes del grupo, y nada mejor que empezar cada mes con uno de esos refranes populares que los caracterizan, vamos pues.


“En enero, no te separes del brasero”

Y llegó Enero, otro año más de pedal, y como no podía ser de otra forma, Chiva y su ermita, fue nuestro primer destino en nuestra ya habitual visita a Los Reyes Magos por estas fechas. Y es que la tradición manda y por tanto, no dudamos en acercarles personalmente a SS.MM., nuestras cartas cargadas de buenos deseos para el año que ha dado comienzo, un año que esperamos sea benévolo con nuestro físico y que nos permita rodar por cuantos caminos y montañas deseemos.

Este primer mes del año nos trajo viento y frío por doquier en las primeras semanas, aunque por nuestras latitudes, más viento que frío. Aún así, rodamos cada sábado aguantando marea  y con Salva continuando con los mismos problemillas respiratorios con los que terminó el 2017; esa “condensación pulmonar” le va a traer cola…, aunque parece que se ha iniciado el proceso de recuperación,  ya veremos. Por parte de Luis, tampoco fueron todo alegrías; una rama que el “tio del mazo” se dejó olvidada en la “bajada del kilómetro”, le metió cuneta y mordió el polvo irremediablemente. Un susto, unos puntos en la barbilla y alguna magulladura leve fueron el resultado de un sábado fatídico en el que por primera vez en todos estos años, visitamos un hospital y no pudimos terminar la ruta. (menos más que ese día se nos apareció un Angel…)
Tras ocho años seguidos sin incidente alguno en cuanto a caídas, con ésta hemos roto la buena racha. Esperemos que pase de largo y no se cebe con nosotros.

“Lluvia de febrero, llena cuba, tinaja y granero”


Febrero siguió con mucho frío y bastante lluvia, aunque nos premió con las ya típicas ventanas meteorológicas que a lo largo de tantos años de rodar, casi siempre nos han acompañado, y los sábados aunque fríos o con viento, nos dejó pedalear y disfrutar de un sol primaveral a la mejor hora de la ruta, es decir, a la hora del avituallamiento en los diversos lugares donde hemos realizado la obligatoria parada. Todo ello con los problemas que Salva seguía arrastrando y que este último fin de semana parece haber dejado definitivamente atrás.


“Marzo marceador, de noche frío y de día calor”

Con Marzo volvió a la normalidad en todos los aspectos.  Únicamente el viento que fue “in crescendo” semana tras semana, y nos perturbó todas y cada una de las salidas, aunque el frío también se hizo notar durante todo el mes hasta el punto que los “peucos” no molestaron en absoluto, pero cercano a su final, con la llegada de la primavera y el habitual cambio de hora, ya se barruntaba  que “el caloret faller” estaba cada vez más cerca, cosa que se hizo notar sobre todo al regreso a finales de mes, cuando algún que otro rato la ropa invernal ya empezaba a molestar un poco, aún así, el fuerte viento aminoró la sensación intensa de calor, por lo que como es lógico, tocaba esperar el cambio de indumentaria.

“En abril, aguas mil, y todas caben en un barril”
Abril nos recibió con fuertes aromas de azahar y un tiempo incierto que amenazaba lluvia en las salidas de la base, aunque por fin, la primera semana disfrutamos de la que fue la primera rodada de sábado sin viento desde hacía ya muchas semanas.  La incertidumbre climatológica continuó a lo largo de gran parte del mes, pero como de costumbre, no nos tumbó ninguna salida. Eso si, la precaución nos hizo visitar tal vez con demasiada asiduidad nuestro “forat” particular a la hora de avituallarnos a media mañana, por aquello de que  “al biker listillo no se le moja el  bocadillo”,  por lo que seguimos disfrutando sábado tras sábado de la pedaleada semanal con alguna aparición del tercero del grupo, Kike, que con su habitual olfato biker siempre consigue encontrarnos allá donde estemos;  no sabemos como lo hace (o si…. jajaja)
 
Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo”
Mayo se mostró benévolo en cuanto a la temperatura se refiere, y aunque empezó algo amenazante, la realidad es que el “caloret” ya estaba ahí llamando al pedal, cosa bastante normal en estas latitudes y más por estas fechas.
El ambientador natural de azahar se fue agotando irremediablemente a medida que pasaban las semanas y nos dejó definitivamente a mediados de mes hasta la próxima primavera, lástima que no lo podamos envasar… , terminando el mes como lo habíamos empezado, amenazante de lluvias pero sin sobresaltos.

En Junio, beber, sudar y el fresco buscar
Junio  comenzó tal como había terminado el mes anterior, tanto que nos obligó por prudencia a buscar refugio el primer sábado a la hora del avituallamiento, ésta vez visitando un nuevo lugar al que hemos bautizado como “Ca Nova” por su espectacular vista a la montaña y la comodidad que nos ofreció el paraje, a cubierto y ¡ con sillas y todo !, todo un lujo en plena montaña solo al alcance de unos pocos.
El mes transcurrió con temperaturas más suaves de lo normal, lo cual fue de agradecer, pero con la llegada del verano, apretó de lo lindo las dos última semanas, aún así,  nuestra "Selene" no cambió de atuendo, lástima. Cabría destacar especialmente, la foto del calendario de este mes para el año próximo, en la que hemos querido inmortalizar un “acebuche” muy especial para nosotros, pues nos trae imborrables recuerdos de nuestra niñez, “la olivera gran”.

Julio caliente, quema al más valiente
Julio entró con retraso en cuanto a la foto del calendario, ya que una lesión de gemelo de Salva, le obligó a permanecer en “stand by” las dos primeras semanas. En lo meteorológico, el mes hizo bueno el refrán que precede el resumen del mes, cosa bastante normal por otra parte. Por lo demás, nada que destacar a no ser el calor sofocante de la última semana que ya nos dejo un buen surco como era de esperar.
  
Agosto, todo lo seca menos el rostro
Agosto es el mes vacacional por excelencia, y siempre solemos hacer algún paroncillo debido a los viajes programados que siempre se suceden al llegar el merecido descanso a estas alturas del verano.
Este año solo aparcamos las burricas el primer sábado, y menos mal que las aparcamos, ya que el termómetro subió hasta marcar 38,2º  a la hora en la que solemos estar regresando a la base, es decir, antes de las horas centrales del día, claro, que otra cosa no será, pero conocimiento, tenemos, aunque solo sea el justito para pasar el día.
El resto del mes transcurrió con normalidad en la montaña y nos hicimos la foto de rigor junto a otro emblemático icono de la geografía valenciana y de los que cada vez quedan menos.  Cabe destacar que éste mes incorporamos en la ruta del miércoles, una costumbre que teníamos casi olvidada, los almuerzos en Benaguacil a media ruta, lo que nos ha hecho disfrutar un poco más de la rodada matinal a media semana.El mes hizo bueno el refrán y las sudadas fueron de campeonato. ¡¡ Menudos huérfanos pillamos a la vuelta de cada ruta !!, aún así, lo disfrutamos de lo lindo.

"Septiembre, o seca las fuentes o se lleva los puentes"
Y pasó el verano, o mejor dicho agosto, porque el calor continuó durante la primera semana y parecía que no había esperanza de que amainara, pero haciendo válido el refrán en lo de “llevarse los puentes”  el segundo sábado del mes lo sufrimos en nuestras carnes, y al igual que hace un par de años por esta misma zona, nos volvió a caer la del pulpo. Conforme avanzaba la mañana, el cielo amenazaba lluvia, y nada más almorzar empezó la fiesta. Ya calados hasta los huesos, salimos del remanso de paz en busca de la primera subida, acompañados por una lluvia intensa y relámpagos que parecían aproximarse hasta nuestra situación. Menos mal que la temperatura era agradable y la sensación térmica aun estando caladitos, no llego a ser preocupante.
Pero  lo mejor estaba por llegar, ya que al enfilar el puente del 9,  bajaba un rio de agua y barro que debíamos cruzar para llegar a la base, así que con un par (no había otra…), nos adentramos con el agua hasta más arriba del pedalier, a fin de tratar de  recorrer los 150 metros que nos separaban del camino del Babalá donde ya no había peligro. Toda una aventura que resolvimos sin incidencias más allá del barro y la suciedad que acumulaban nuestras bicis y nuestros traseros.
Al llegar a la base, el “manguerazo” habitual nos dejó como nuevos, y unas cervecitas fresquitas nos hicieron recuperar el humor y las fuerzas. Y a la semana siguiente, tres cuartos de lo mismo, otra chopada monumental de similar factura.  En casi 25 años de rutas, nunca habíamos repetido dos sábados seguidos calándonos hasta los huesos al regreso. Parecerá imposible pero así fue.
El resto del mes transcurrió por fin con normalidad, y la vuelta progresiva a nuestra “bendita rutina” nos hizo retornar a la realidad del mundo laboral, por lo que la ruta de cada sábado, nos supo cada vez mejor y más, sin los excesivos calores veraniegos., que ya iba siendo hora ¿no?.

"En octubre, de hoja el campo se cubre"
Octubre empezó con calma, las rutas tranquilas, los olores de uva madura y los colores ocre de los viñedos caducos, fue la tónica destacable durante todo el mes, aunque tuvimos suerte de no pillar el temporal de lluvia de mediados de mes, que nos dejó los caminos anegados y la montaña fresca y rebosante de vitalidad.
Eso sí, el frío se hizo de rogar y ni tan siquiera las lluvias ni el cambio de hora del último sábado, nos hizo cambiar de atuendo veraniego, aunque es verdad que algún sábado, una camisetilla de manga larga a primera hora tal vez no hubiese molestado, por lo demás, todo perfecto en cada rodada.

"Noviembre acabado, invierno empezado"
Y por fin llegó el fresquito y con él, ese cambio de atuendo, que tras casi siete meses de llevar puesto lo justo, ya iba tocando…
Con la lluvia caída estas últimas semanas y el fresquito mañanero, el invierno nos vino de golpe, y en la primera semana ya nos obligó a ponernos las plantillas. Este finde además tocaba foto y tras la festividad tan recientemente acaecida,  el sito nos pareció apropiado y hasta allí que subimos a inmortalizaros de nuevo. La segunda semana hubo parón, debido a que se nos marchó el patriarca que nos quedaba tras un año complicado, quien lo hubiese dicho una semana antes cuando celebramos el cumpleaños de Salva y se sentó a la mesa tan feliz contándonos como de costumbre sus batallitas y disfrutando cual chaval de las viandas y del buen ambiente.  En fin, aunque duela es ley de vida, (Q.E.P.D.), nunca lo olvidaremos.
El resto de mes transcurrió sin más sobresaltos, salvo por la temperatura que cayó en picado la última semana. Las rutas fueron cayendo una tras otra a la espera de las vacaciones de invierno que ya están a la vuelta de la esquina, y como no, tramando los preparatorios para esa última y un tanto especial foto del año, que se barrunta cuanto menos divertida…

"En diciembre, sale el sol con tardura y poco dura"
El último mes del año llegó como toca, es decir, con la esperada rasca mañanera y el clásico solecito de “la terreta” a media mañana que nos alegró las rutas y nos hizo deleitarnos de los paisajes rodaneros.
El mes transcurrió sin sobresaltos y mucho mejor de lo que empezó, solo cabía esperar las ansiadas vacaciones navideñas cuyo rumor ya empezaba a barruntarse pasada la segunda semana, y más, cuando nos hicimos la última foto del año; este mes y como no podía ser de otra forma, en un emblemático lugar que hemos bautizado como  “el portal de Bike-len”, donde tras el almuerzo de rigor, brindamos por todo el año pedaleado. Este mes además tuvimos dos miércoles de rutas extras en las que visitamos a nuestra "tortillera de Benaguacil", que nos preparó deliciosos bocatas que disfrutamos en tan apacible terraza.
En fin, un año más de camaradería y buenos ratos al son de nuestro eterno pedaleo, en el que solo resta desear que el año venidero nos mantenga en buena forma, y que sea a ser posible, algo mejor si cabe.

Y así quedó nuestro año pedalístico en miniaturas fotográficas, imágenes que como de costumbre, ya han quedado plasmadas en nuestro habitual calendario de Roda i Pedal que nos acompañará durante toda la próxima temporada 2019 en el RC,  recordándonos por donde rodamos y los buenos momentos acaecidos.


¡¡ Feliz 2019 !!

Roda i Pedal ©