miércoles, 31 de diciembre de 2025

Crónica fin de año (2025)

Una bicicleta también es…, un motivo para levantarse, para querer respirar un tiempo más, una razón para amar la vida.

Anónimo

Y este año, la cosa va de "dioses romanos"... vamos allá:

ENERO

El primer mes del año toma su nombre del dios romano “Jano”, el dios de las puertas y de los nuevos comienzos, representado por dos rostros mirando en direcciones opuestas, rostros que simbolizan el pasado y el futuro (si el tipo hubiera sido biker, seguro que hubiesen aludido a las subidas y las bajadas J)  y como Jano, nos enfrentaremos a cada ruta del mes con una mirada puesta en el recuerdo del año anterior, para aprender del pasado y otra  en el futuro para tratar de conquistar los nuevos desafíos que seguramente nos planteará el año que ahora iniciamos.

Así pues, dimos comienzo a las rutas de este año nuevo el primer viernes de mes por problemas de agenda, otra vez al igual que en 2024 y otra vez en la primera semana, circunstancia curiosa que no había ocurrido en 12 largos años según comentábamos el año pasado  y que de nuevo y sin planearlo nos vuelve a suceder por segundo año consecutivo, así de caprichosas son las casualidades (¿ o serán las hadas del  bosque…? )

En las rutas tuvimos de todo un poco, fuertes vientos, algo de lluvia, sol, frio, nubes y más nubes, y como guinda del mes y en la última semana,  uno de nosotros tuvo un desagradable episodio de “síncope” según el médico, debido posiblemente a los efectos de una reciente vacunación que podría haber sido el desencadenante tras una ruta algo exigente por las adversas condiciones climatológicas acaecidas, aunque por fortuna todo sucedió ya en casa después de comer…, en fin, experiencias que nos deberían hacer más sabios a medida que va pasando el tiempo y que esperamos tener en cuenta en el futuro.


FEBRERO

También conocido por “Februus”  en los tiempos del imperio romano, además de haber sido el dios de los muertos y del  “inframundo” en la mitología Etrusca, (también llamado Plutón o Hades en la antigua Roma). Estaba asociado con la purificación y la renovación, es por ello que nosotros lo empezamos renovados tras el sustillo que tuvo Salva el mes pasado al haberse paseado un ratito por el inframundo ese, que va y resulta que era “todo de subida” y sudor frío, menudo chasco; así que vamos a dejarnos de tonterías y volvamos a rodar por el mundo normal que es mucho mejor que el ahí abajo por mucho que dijesen los romanos que era purificante.

El mes que por refranes gana por goleada al resto - ( en febrero mete obrero, que pan te comerá pero buen trabajo te hará;  en febrero sale el oso del osero; en febrero sala la lagartija del agujero;  febrerico el corto, un día peor que otro;  en febrero, un día de sol y otro de brasero;  febrero el loco, ningún día se parece al otro; . y un sinfín más) -   pasó sin pena ni gloria, poco frio, algo de lluvia que no nos afectó, y en general sol agradable los días que rodamos con temperaturas frescas pero sin apretar, cuyo resultado se reflejó en los buenos avituallamientos “civerinos” de terraza los cuatro miércoles y por supuesto, los cuatro restantes “al sol de les rodanes” como de costumbre.


MARZO

El tercer mes del año “Martius” era para los antepasados del imperio, otro mes dedicado a los dioses, en concreto al planeta Marte, dios de la guerra. Los romanos creían que la primavera era un momento propicio para iniciar campañas militares y de esta forma se llamaba a su fortuna y como además marcaba (y sigue marcando) el inicio de la primavera en nuestro hemisferio norte. Era considerado el protector de los campos y las cosechas y primer mes del año en su calendario, y si si…, mucho proteger pero los campos de naranjas ya se están quedando sin fruto, así que en breve tocará decir adiós al postre tras el almuerzo de los sábados.

El mes comenzó torcido, y en su primera ruta nos castigó con una lluvia fina que por los pelos no llegó a choparnos antes del almuerzo llegando a  nuestro particular refugio de “Ca Robert” por los pelos, donde eso sí,  levemente mojados, con las manos insensibles y más frio en el cuerpo que el grajo cuando vuela bajo, por lo desapacible del día desde el momento que empezamos a pedalear.

La tónica de la lluvia continuó hasta el punto de que la alerta naranja del miércoles 5 por posibles lluvias torrenciales en toda la comunidad, nos obligo a tener que abortar la salida prevista (parece que ya nos estamos volviendo algo más responsables), continuando con nubes, aguaceros y más nubes hasta la ruta del día 12 que nos dio una tregua y pudimos saludar a Lorenzo en la terracita habitual. Al final, 20 días de los 31 con lluvia, algo increíble por estos lares.

Otra cosa fue lo del “polen” y los ojos de Luis, que casi como cada año por estas fechas, le dificultan la visión y le hacen padecer lo que no está en los escritos, y este año con lo que ha llovido vamos aviaos.

La última del mes fue una ruta “Astrobiker”, ya que nos coincidió con algo que nunca habíamos vivido en un día de pedaleo, un eclipse parcial de sol que nos pilló almorzando, así que pudimos disfrutar de su evolución usando el material de seguridad que nos llevamos para poder observarlo al son del bocata, la cervecita y todo lo demás, así cerramos el mes, ¿alguien da más?.

ABRIL

Existen varias teorías sobre el mes de abril. Por un lado, podría ser un mes dedicado a Venus, diosa romana de la fertilidad, que en griego era “Aphros”. Otros teóricos defienden que “Aprilis” tiene su  origen del   latín “aperire”, que significa “abrir”, por aquello del comienzo de la primavera, de la apertura de las flores o incluso estar relacionado con  Aphordite, diosa del amor y la belleza, en fin, cosas de los dioses que no hay quien los entienda.

Para nosotros, simples bikers mortales que están demostrando tener mucha cuerda, ¿o deberíamos decir “cadena”?, en fin, a lo que íbamos, el mes comenzó con temperaturas suaves tanto en las mínimas como en las máximas, que a mitad de mes ya nos obligaron a ponernos de corto como era de esperar.

Rutas plácidas y como siempre a estas alturas, con colocón de azahar en el ambiente, fueron la tónica durante los quinientos kilómetros recorridos a lo largo de abril, contando con los cinco almuerzos “civerinos” y otros cuatro de alta montaña como viene siendo costumbre, solamente un pinchazo inoportuno a mitad de mes, varió mínimamente nuestra bendita rutina y del buen rodar, cuestión meramente anecdótica pues ya hacia muchísimo tiempo que no se producía, y que en esto de hacer kilómetros nos toca afortunadamente de tarde en tarde. (que siga la racha).


MAYO

La diosa “Maia”  (diosa romana de la primavera y de la tierra)  fue una divinidad relacionada con la fertilidad y la naturaleza. De ahí el nombre del mes que nos ocupa “Maius”, momento en el que empiezan a aparecer los primeros frutos, aunque la palabra mayo también podría derivar les término latín “maius o majorum”, en referencia a los mayores.

Y a colación con la entradilla histórica, la primera ruta el mes caía en sábado por lo que tocaba foto, así que buscamos un buen escenario que este año está resultando muy fácil de encontrar, pues tanto los campos como la montaña se muestran esplendorosamente verdes y llenos de vida. No recordábamos un mes denominado popularmente como “el mes de las flores” con tanto fulgor vegetal como el que nos arropa en cada salida. Múltiples aromas procedentes de un sinfín de plantas y flores silvestres que se agolpan en cada campo, en cada margen de camino y en el frondoso y espeso monte bajo que ha crecido como la espuma en las montañas, verdor que nos acompaña en casa salida, resultando un placer para la vista y el olfato que seguramente tardaremos en olvidar. Desde luego que la tal  “Maia” debe habérselo currado de lo lindo este año.


JUNIO

Cuarto mes del calendario romano el cual comenzaba en marzo y que debe su nombre a la diosa romana Juno, cuyo nombre proviene del latín “Junius”, dedicado a Juno, reina de los dioses y protectora del las mujeres y el matrimonio,  es para nosotros el sexto del año y el que empieza a marcarnos no solo la llegada del calor, sino también la marca del moreno en nuestras piernas, justo en el momento en el que casi pensábamos que parecía empezar a desvanecerse.

Así pues y como cada año, llegan las rutas marcadas por un tiempo espléndido y diáfano a principios de mes que posiblemente irá embruteciéndose con las calimas cada vez más presentes a medida que aumente el calor.

Como cada mes, la foto recordatorio no se hizo de esperar por si las moscas, imagen para la que elegimos un curioso emplazamiento en ruta el cual nunca habíamos utilizado.

La notable disminución de bikers en la montaña es un claro ejemplo de que el calor empieza a apretar y muchos de los amantes de este deporte, prefieren “la playita”, a tener que pedalear bajo un sol de justicia. En fin, esto no ha hecho más que empezar salvo que esos otros dioses primos de los romanos, o sea los del Olimpo, lo remedien (que va a ser que no).

Pues eso, el mes continuó con el calor in crescendo como era de esperar, aunque las rutas fueron plácidas y tranquilas, con buenas sensaciones en las piernas a pesar de la temperatura que no defraudó como era de esperar, sino todo lo contrario. El último del mes apretó como en los mejores tiempos y marcamos los  36º a la vuelta, cuestión que “nos obligó” irremediablemente a tener que ingerir algo más de cerveza en el RC para recuperar la cordura y sobre todo una pizca del poco conocimiento que nos queda..

En fin, ha sido el Junio más caluroso en España desde 1965, así que solo podemos esperar que la cosa no empeore demasiado, aunque nos tememos que este veranito va a ser de los que marcan época. Al tiempo..


JULIO

Inicialmente conocido como "Quintilis" (quinto mes) en el antiguo calendario romano, el famoso emperador romano Julio César le dio su nombre actual en el año 44 A.C. para conmemorar su nacimiento.

Aquí en la “Valentia romana” nos hubiese gustado ver al citado emperador “pedaleando” y subiendo montañas, a ver si también lo conmemoraba a base de calentones, buff, que calor hemos pasado semana tras semana. El primer recorrido del mes cayó en miércoles y nos castigó con unos bonitos 37º a la sombra, por lo que tuvimos que ir controlando el esfuerzo a la vuelta a fin de que “el tío del mazo” no nos sorprendiese en algún falso llano, ya que al sol, pasaría de los 42º seguro.

La tónica continuó sin darnos tregua, librándonos por los pelos de la máxima del mes (39º), que por suerte cayó el domingo 20, dia en que solemos estar con la cervecita al "dolce far niente", menos mal. 

Así pues, el mes discurría normal hasta que Luis por un problemilla de cirujía ambulatoria, tuvo que hacer una parada técnica que le ocupó cuatro salidas, teniendo que rodar la mitad del binomio biker que forma  Roda i Pedal en “la seua soletat”, a fin de ralentizar el proceso de envejecimiento que como es sabido, sufre un biker cuando deja de pedalear (calculamos que cada salida perdida equivale a un mes de envejecimiento agudo ☺ ).

Rodando de nuevo al completo la última salida del mes, tocaba disfrutarla con el premio del almuerzo siberino a media ruta, poniéndonos al día sobre todo lo acaecido durante esta semana y pico en las que la charla habitual había quedado en barbecho por motivos obvios, aún habiéndose producido entre otras, una noticia tan gratificante como especial de las que suceden muy de tarde en tarde a lo largo de toda una ya larga vida docente. ¡¡ bravo hermano !! , merecido lo tienes.


AGOSTO 

El emperador Octavio Agusto fue el responsable de que pusieran su nombre  Augustus  a este mes del calendario (así de prepotente y narcisista debió ser el chavalote)..Originalmente llamado "Sextilis" (sexto mes por comenzar el calendario romano en Marzo), fue rebautizado en honor al citado emperador en el año 8 A.C., quien quería un mes con la misma cantidad de días que julio, ya que se consideraba indigno de que su mes tuviera menos días que el de Julio César. (en fin, cosas de los césares esos que ni por asomo le daban al pedal...)

Por nuestra parte seguimos con lo que toca que no es más que el pedaleo, subir, sudar y bajar a tumba abierta para refrescarse un poco y recoger más aire, que en estas fechas es más que de agradecer.

Comenzamos mes ya rodando con normalidad  por lo tocaba disfrutar al máximo y como no, proceder con la foto habitual de principio de mes (no vaya ser…).

La normalidad volvía de nuevo a nuestro pedaleo al igual que la calícula de rigor, la cual nos había dado una tregua inesperada las dos últimas semanas de julio, pero como era de esperar, volvieron las máximas normales para esta época del año que ya son per sé, una locura, por lo que el mes no defraudó en absoluto y tuvimos las máximas correspondientes a una dura ola de calor  (nos cayeron 43º al sol en la ruta de vuelta del día 13) además y por aquello de la época vacacional, tuvimos que variar de garito para almorzar los miércoles, con lo poquito que nos gustan los cambios. En fin, es lo que toca en agosto, calor, avispas, mosquitos y sol abrasador al regreso; menos mal que las cervezas fresquitas al llegar a la base siempre están aseguradas.

El mes estuvo cargadito de sorpresas, teniendo incluso que hacer una “ruta expres”  el sábado  16, ya que se esperaban más de 40º a la sombra y no era plan de arriesgar a que el tío del mazo y con razón,  nos diera fuerte en todo el pescuezo,  por lo que hicimos una ruta  “non stop”  y volvimos a la base tras las tres horitas y pico de pedaleo sin pausa, con el objetivo previsto de almorzar a cubierto con las cervezas que nos esperaban bien fresquitas en la base.

Y como todo tiene su contrapartida, el siguiente sábado y de forma inesperada, los dioses del pedaleo nos premiaron con una climatología “a la carta” que nos hizo empezar la ruta con nubes y unos maravillosos 23º y la vuelta con una máxima de 31º y con un 95% del tiempo de ruta en el que Lorenzo no hizo acto de presencia, incluso disfrutamos un par de minutos de una casi inapreciable lluvia nebulizada, vamos, un lujo oriental en estas fechas.

En fin, este verano nos está poniendo firmes, toca darnos ánimo que ya va quedando menos.


SEPTIEMBRE

Y hasta aquí aquello de los nombres de los meses del calendario y su relación con  los dioses romanos, ya que tanto Septiembre  (Septem), como  el resto de meses que nos quedan, deben sus nombres simplemente al orden que ocupaban en el citado calendario romano original, cuando el año todavía tenía diez meses y eran por tanto el séptimo, octavo, noveno y décimo mes, respectivamente. 

Sus nombres derivan de los números latinos Septem, Octo, Novem y Decem, a sabiendas de que en el antiguo calendario romano, marzo era el primer mes del año como ya comentamos en su momento, y estos cuatro meses se mantuvieron con sus nombres numéricos originales.

Así pues, abrimos el presente mes con el sol bajando ahora ya,  a tumba abierta, cosa que se hizo igualmente notoria en la luz ambiente así como en la temperatura que empezaba por fin, a darnos una tregua más que merecida. 

Como siempre, tocaba foto en la primera ruta del mes pero se nos olvidó hacerla, así que aprovechando la segunda salida y con la colaboración de nuestra camarera Lucía, dejamos un fiel registro de nuestro “sufrimiento biker” justo a mitad de nuestra habitual ruta de los miércoles, (los sábados son otra cosa)  y por aquello de que vale más una imagen que mil palabras, el click de la nikoleta nos guardó otrq instantánea para el recuerdo.

El mes continuó con temperaturas que aunque altas, los 31º de máxima y brisa agradable, nada tulvieron que ver con los casi 40º que sufrimos en alguna de las  rutas veraniegas. Por lo demás, solo cabría destacar que nos libramos de la lluvia torrencial de la última semana del mes que nos cayó en “la terreta” de domingo a martes, que aunque no fue una Dana, nos dejó en nuestra zona y alrededores, cantidades superiores a los 100 l/m2 en la noche del día 29. Este episodio de lluvia ha sido el primero nada más empezar el equinoccio, esperemos que no se repita, aunque todo parece indicar que no será el último del año, ya que los casi 30º alcanzados en las aguas de nuestro querido y maltratqdo año tras año mar mediterráneo, este verano,  " ¡¡ 2º !!  por encima de lo normal" , no son un buen augurio.

En fin, a ver si al menos nos libramos de una buena chopada en ruta en alguna de las 8-9 salidas que venimos haciendo mensualmente. Va a ser complicado o tal vez, solo sea cuestión de suerte; tocaremos madera ( de pino, claro).


OCTUBRE

Y ya por fin con el calendario gregoriano, es decir, el calendario civil en la mayoría de los países occidentales como es nuestro caso, Octubre empezó ya definitivamente con temperaturas acorde a la época del año en la que estamos. La foto de recuerdo no se hizo de esperar y cayó en la primera ruta de sábado como viene siendo costumbre.

Las mañanas aunque algo frescas, todavía no nos obligaron hasta mediados de mes, a incluir una manguita bajo la camiseta de verano, por lo que en la salida del día 18 ya tuvimos que incluirla por aquello de no pedalear incómodos a primera hora.

La última salida del mes fue un tanto especial, ya que para Salva, iba a ser ésta la última rodada con 65 castañas, así que hay que restarle de nuevo 2 pulsaciones a “la patata” y a seguir pedaleando mientras la susodicha le suministre suficiente sangre oxigenada a los vasos sanguíneos de las piernas y éstas le obedezcan sin rechistar. (continuaremos tocando madera, que remedio).


NOVIEMBRE

La foto del mes se retrasó más que de costumbre por aquello de que el frío no acababa de llegar, pues se nos ocurrió hacernos la instantánea  con el mismo atuendo hibernal y en el mismo lugar y motivo de fondo que otra foto de calendario que ya nos hicimos en este mismo mes pero  del año 2017,  a fin de ver si somos capaces de notar algún cambio en estos 8 años que han transcurrido desde la primera toma a la actual.

Este reto implicaba varios condicionantes. El primero, era llevar ropa de invierno los dos bikers retratados, y el segundo y más complicado, era que no cambiase  el fondo, cuestión que era totalmente ajena a nuestro control  y por lo tanto, dependía del factor suerte, todo ello, con el objetivo de que la toma actual se pareciese lo más fielmente posible a la efectuada años atrás. Estos dos condicionantes se dieron casi a mitad de mes y porque el día resultó algo fresco y afortunadamente el fondo requerido seguía en el mismo lugar en ese preciso momento. El resultado obtenido lo podremos ver en la página 13 de nuestro calendario del RC para el 2026.

Lo mejor de esta chaladura, fue la anécdota acaecida en el momento de realizar la foto, que no fue otra que la aclaración que tuvimos que darle al dueño de la empresa donde todavía a día de hoy está enclavado el cartel de fondo, con el fin de justificar nuestra presencia y posado en el lugar, con la esperanza de obtener su permiso para realizar la buscada instantánea, ya que al “pillarnos infraganti" en plena faena, le parecía un tanto extraño que dos bikers estuvieran posando ante una cámara colocada sobre un trípode plantado en la mitad de la entrada de su negocio.  

A la explicación que afortunadamente le causó como no podría ser de otra forma, unas buenas risotadas, le siguió su beneplácito a que procediésemos con nuestro objetivo sin objeción alguna, salvo seguramente algún pensamiento pueril hacia nosotros que desconocemos, algo así como “esos tipos no eran normales…” en el mejor de los casos y siendo muy pero que muy benévolos en su juicio.

En fin, objetivo conseguido y resultado que evidencia claramente que el paso del tiempo si se es como nosotros, puros bikers de pulmón, no afecta por igual a todas las personas,  no hay más que comparar ambas imágenes… ☺.

El frio mañanero llegó definitivamente el sábado 22, que salimos con algo de viento y con 6º de mínima, así pues todo pinta a que seguirá con nosotros al menos por  un par de meses, aunque eso está todavía por ver.

 

DICIEMBRE

Pasado el primer sábado del mes que este año es festivo por la fiesta de la Constitución, nos acercamos  a tumba abierta  a las esperadas fiestas navideñas, en las que este año nos tocó de nuevo una “Rutabuena” y una “Rutavieja” (las primeras coincidentes con rutas a mitad de semana),  a tenor de los días en los que caen tan entrañables fechas,es decir en “miércoles” a diferencia de 2016 y 2022 en las que ambas rutas nos coincidieron en sábado. 

Es mes empezó frio y con lluvias, circunstancia que  nos desbarató la foto prevista como es costumbre a principios de mes, por lo que tuvimos que retrasarla hasta tener  ocasión, con el riesgo que esto supone por quedarnos solo ésta para cumplimentar otro calendario de Roda i Pedal  ( y ya van 17 ediciones ininterrumpidas), aunque ya será el tercero sin patrocinadores; una verdadera ruina. ☺.

La lluvia nos pilló de lleno en la salida del miércoles 17, aunque solo nos molestó en la ida y que al ser tempranera, nos permitió equiparnos al completo para evitar la chopada, aunque eso sí, el día nos regaló por las molestias, un perfecto arcoíris como hacía mucho tiempo que no veíamos, tanto por la cercanía como por la perfecta y completa visión del fenómeno junto con una intensidad  de colorido que no resulta ser muy frecuente.

Por lo demás, el mes transcurrió algo más frio a medida que nos acercábamos a Navidad, pero tranquilo y con muy poca gente en las montañas como viene siendo habitual por estas fechas. De hecho, el último día de éste 2025 y con la última ruta, marcamos la mínima del mes a la salida con tan solo 4º y una humedad del  87%, así es nada.

Finalmente dimos carpetazo a este 2025 con otros casi 5000 km. en las mochilas y sobre todo en las piernas, kilometraje resultado de las “99 salidas” efectuadas que no están tan lejos de nuestro record absoluto del año 2024  (que fueron 105), record del que somos absolutamente conscientes que será complicado por no decir imposible de superar, aunque como diría James Bond, “nunca digas nunca jamás”.,ahí te lo dejo... ☺.


   ¡¡ Feliz 2026 !!

martes, 31 de diciembre de 2024

Crónica fin de año (2024)

“Cuando más viejo te vuelves, más sientes que debes disfrutar el presente; es un regalo precioso comparable a un estado de gracia.

Marie Curie

Empezamos el nuevo año con la esperanza de que la salud continúe acompañándonos y que podamos disfrutar de multitud de rodadas con las mejores sensaciones, con el entusiasmo extra de haber cerrado un año 2023 de record absoluto en cuanto a salidas efectuadas, con el firme propósito y la esperanza de poder al menos, acercarnos lo máximo posible a esa histórica cifra en el que ahora comienza. Esto sería un claro exponente de que la vida nos sigue sonriendo en todos los sentidos y que las piernas habrán aguantado, potentes, los esfuerzos que la bicicleta nos demanda en cada ruta que efectuamos. Vamos pues a resumir lo que nos ha deparado el año biker.

ENERO

Iniciamos el 2024 con temperaturas anormalmente suaves para la época, con mínimas por encima de los 7º, aunque con algún que otro pico de “rasquita” como se dio el sábado 13 en el que salimos con solo 3,1º, temperatura que marcó la mínima del mes. Por lo demás, nada que matizar a no ser la poquísima gente que nos encontramos los primeros días del año, derivados seguramente por el efecto frío, las comilonas y la fiesta en general, circunstancias  que hacen que el personal se resienta y le cueste más salir “del sobre” a toque de diana.

El mes vino marcado por una extraña salida en “viernes” que efectuamos la primera semana del año, circunstancia que no habíamos repetido desde hace la friolera de 12 años, cuando allá por el 2012 en un mes de abril, tuvimos que adelantar igualmente una salida de sábado a Sant Miquel de Llíria a viernes, seguramente por alguna especial circunstancia que no llegamos a recordar, suceso que no es nada habitual en nuestra bendita rutina biker.

Por lo demás, nada destacable a no ser “la quema” de calorías extra ingeridas recientemente, por lo que ya sin polvorones, ni pastisets de boniato  en la despensa, toca volver a la normalidad de nuestras rutas por la montaña y disfrutar del ambiente tranquilo que suele reinar metódicamente durante los inicios de años, conversando en la primera ruta sobre todo lo acaecido en las pasadas fiestas navideñas al igual que sobre los juguetes que nos deberán traer los Reyes Magos, ya que hemos sido muuuuuy buenos y hemos bebido muuuuucha cerveza, como todo buen biker que se precie debe haber ingerido durante el pasado año que ya es historia.

FEBRERO

“Febrerico” no fue “el corto” en ésta ocasión, sino algo más largo por ser bisiesto el presente 2024. Y para seguir con las anomalías del mes, habría que recalcar que ha sido un mes realmente especial en cuanto a las temperaturas, ya que nos quedamos esperando la llegada del frio mañanero que no paso de ser únicamente “fresquito” en cada salida, pero que en ninguna de las 8 salidas realizadas a lo largo del mes,  bajamos de los 5º y pico de principios de mes, sábado que marcamos la mínima del mes con esos 5,3º, nada del otro mundo para las fechas en las que nos encontramos.

Por contra, el viento sí que nos acompañó en varias de las salidas efectuadas, aunque sin pasarse si exceptuamos el sábado 10 que nos metió cuneta con rachas por encima de los 40 km/h.

En general buen tiempo y sin amenaza de lluvia que sigue brillando por su ausencia. Por lo demás, rutas tranquilas y buenos avituallamientos con maravillosos cítricos de postre, que siguieron aguantando hasta final de mes, momento en el que empezamos a observar movimiento de recogida en los campos, claro exponente de que los postres se iban a terminar a no mucho tardar.

MARZO

La tercera salida de mes nos sorprendió con el primer aguacero en ruta desde hacía mucho, pero que muuuuucho tiempo a los pocos kilómetros de iniciar el pedaleo, lluvia que fue leve y nos permitió llegar secos a “Ca Robert”, donde por mera precaución, paramos a reponer fuerzas a cubierto por si las moscas. Finalmente fueron cuatro gotas aunque pillamos casi cinco si contamos las de la vuelta, donde la lluvia nos volvió a sorprender a poco más de un kilómetro de llegar a la base, eso sí, sin llegar a incomodarnos lo más mínimo.

De cualquier forma, buen inicio de mes a la espera de la primavera que todo parecía indicar  que iba a llegar calentita, teniendo en cuenta que como ha sido el invierno, el cual no se ha dejado ver este año por estas latitudes. 

Lo más destacable del mes fue sin duda, la completa y absoluta desaparición de nuestra fruta preferida ya en la primera salida de mes,( se veía venir…) así que tocará esperar 8 o 9 meses para volverla  ver y en consecuencia, poderla catar.

Por lo demás, poco comentar salvo las dos salidas en solitario de Salva ante la ausencia de Luis en su habitual huida de las fiestas Josefinas y los 25º y pico del sábado 16, que obligo al “biker solitario”, a cambiar rápidamente el atuendo de invierno por el de verano a fin de rodar en condiciones y no recalentar demasiado la musculatura.

ABRIL

Llegados a este punto de la órbita terrestre, las sombras fueron dejando de ser lo que eran, cuestión que ya nos estaba avisando que el veranito se acercaba.  Con el reciente inicio de la primavera sumado al cambio de hora, las mañanas fueron algo más frescas a primera hora, pero “Lorenzo” ya se encontraba cerca de lo más alto y por lo tanto  empezaba a incomodar algo más a la vuelta, por lo que el equipaje de verano si impuso si o si, aunque algunos ya lo llevábamos luciendo desde hacía casi un mes.

Destacable como cada año, el fortísimo aroma de azahar en todas y cada una de las rutas de abril que fueron 8 de las 8 posibles (otro pleno y van 4…), ya que los campos de naranjos estaban a reventar de flor y en consecuencia, el potente aroma se dejó sentir por doquier, aunque de vez en cuando y con la preparación de los campos de cultivo, “los purines” también atacaron “de valent”, nuestras pituitarias amarillas, en fin, es lo que tiene la primavera.

La foto mensual, cuyo “leitmotive” este año decidimos que iban a ser los almuerzos, no se hizo de esperar, y como viene siendo costumbre en los últimos lustros, la primera semana del mes dimos buena cuenta de ello y quedó plasmada según lo previsto.   

Por lo demás, el mes transcurrió tranquilo a excepción de que aunque tuvimos suerte y no lo tuvimos que ver en directo, dos incendios provocados uno muy cerca de la Masía Cisterciense del Mas de Zampa y otro en la zona posterior de la Masía de Traver, arruinaron sendas extensiones del Parque Natural del Turia a su paso por estas zonas, incendios que aunque se atajaron a tiempo, han dejado su negra huella en el citado paraje natural. En fin, es lo que hay, poco control, mucho descerebrado y nula vigilancia en la zona, por lo que las consecuencias son más que previsibles y el desastre está servido.

 MAYO

El mes se presentaba a priori tranquilo en lo meteorológico, por lo que las rutas se preveían placenteras, con temperaturas suaves y sin extremos que nos permitieran rodar disfrutando del paisaje a cada pedalada. Esto era lo previsto, pero si comentábamos tan solo hace una semana el asunto de los incendios, mayo lo empezamos con otro y en la misma zona del Parque Natural del Turia, esta vez aún más cerca de la Masía de Traver, habiéndose quemado unas buenas hectáreas de terreno alrededor de la urbanización y para más inri, incluyendo uno de los puentes de madera que cruzan el cauce del rio, nefasta circunstancia que dejó cortado el camino en perjuicio de todos los usuarios que por allí transitan; hasta que no acaben con todo no van a parar.

En otro orden de temas y en lo personal, la avería en nuestro observatorio que venimos arrastrando desde principios de año, continuó siendo entre otros muchos, uno de los temas “estrella” (nunca mejor dicho) de nuestras conversaciones a ritmo de pedal. Destacar en cuanto a las rutas, el muy notable aumento de las denominadas por nosotros “ibilke” que venimos observando últimamente, en detrimento de los bikers “a pulmón” que todavía valoramos y mucho, lo que supone este deporte de esfuerzo físico y superación que poco a poco y en vista de la moda que se está imponiendo incluso entre el personal muy joven, a fecha de hoy está dejando de tener el sentido de empeño, arrojo y voluntad que siempre buscamos los bikers que nos resistimos a rodar “a pilas” por las montañas;  y todo ello sin contar con los que cariñosamente denominamos como “gili-bikers”, que con sus altavoces portátiles inundan irrespetuosamente de vez en cuando, la paz que cabría encontrar en los entornos naturales por los que solemos rodar, serán cosas de los tiempos que corren.

Por lo demás, solo destacar que el mes finalizó con un apretón de temperaturas el último sábado, lo que nos vino a recordar nuevamente que el veranito se acerca definitivamente. En lo positivo, otro mes de pleno al 9 en rutas de las 9 posibles y seguimos pedaleando para bingo.

 

JUNIO

Sexto mes del año y en su centésimo quincuagésimo tercer día, es decir, el día 153  del año en curso por ser este 2024 bisiesto, nos marcamos la primera ruta en la que como de costumbre, nos tocaba pasear a nuestra nikoleta con tal de inmortalizar el primer almuerzo del mes, destacando en la imagen, el último de los "cuatro elementos" que faltaba por inmortalizar, elementos todos ellos tan habituales como necesarios en nuestras salidas de sábado.

A priori el mes se esperaba calentito, por lo que ya totalmente “desabrigados” en lo posible (plantillas térmicas fuera, ya que es lo único que nos podemos quitar J ), y preparados mentalmente para los meses de la canícula que ya se acercan, este año está por ver que sorpresa nos depara, seguramente nada bueno para nuestro deporte sobre todo en las horas de retorno a la base. De momento la primera salida fue un lujo biker, muchas nubes y una temperatura ambiente más que agradable, circunstancia que nos permitió rodar con una inesperada comodidad y estrenar el mes de forma placentera;  ya veremos cuanto nos dura la alegría.

Continuamos con la suerte de cara hasta la llegada del verano meteorológico, ya que con él, su primera ruta fue sin duda la más dura en lo que llevamos de año. Los casi 32º de calor sofocante al regreso marcó la tónica que salvo milagro, será lo que vamos a tener durante muchos meses. En fin, habrá que hacerse el ánimo como cada año y llevarlo con resignación, aunque finalmente no fue lo que parecía y “Lorenzo” se mantuvo discreto y no apretó en general como el año pasado, así que tocó celebrarlo semana tras semana con birritas fresquitas en la base como de costumbre. Finalmente terminamos de nuevo con pleno de salidas y como el anterior mes, realizamos las 9 salidas posibles sin novedad. Esto funciona.

 

JULIO

Como siempre y llegados a estas alturas del año, la montaña empieza a quedarse vacía de personal, debido principalmente al “éxodo playero” que supuestamente sucede con la primera operación salida, cosa que celebramos profundamente por la tranquilidad que acontece en estas fechas en las montañas, (algo positivo tenía que tener el veranito…), así que con la cautela habitual para que el tío del mazo no nos pueda sorprender en cualquier momento en el camino de vuelta, tratamos de hidratarnos lo mejor posible en cada ruta para que  “caloret”, no acabase por reventarnos en cualquier momento.

Aunque con temperaturas altas pero no extremas, el mes transcurría más o menos plácido hasta que nos metió la primera HC el último miércoles de mes, que nos quedamos a tan solo 4 décimas de los 37º, la máxima del año hasta el momento, y nos dio un buen recordatorio de lo que es pedalear en verano, así que paciencia y a esperar que pare ahí la cosa, que nos quedan todavía muchas salidas de "solstitium" como para empezar a quejarnos.

Por lo demás, poco que destacar, caminos cada vez más polvorientos ante la ausencia de un buen chaparrón, cosa nada relevante a estas alturas del año.

 

AGOSTO

Y como cada año, el mes nos complica los avituallamientos de los miércoles debido al cierre habitual por vacaciones de nuestra terracita miercolera, por lo que este año decidimos variar las rutas a fin de buscar nuevo emplazamiento donde calmar el estómago y sobre todo, refrescar el gaznate, añadiendo algunos kilómetros para poder  llegar a “les Civerines”, lugar ya conocido de antaño y donde sirven unos bocatas muuuyyyy cumplidos, además de la birra más fresca de todos los lugares que hasta el momento hemos visitado, así que no hay discusión.

El problema se nos presentó de nuevo cuando nos indicaron sus fechas vacacionales a mitad de mes, por lo que vuelta a pensar en otro emplazamiento donde retomar fuerzas hasta que el día 23 podamos  regularizar de nuevo la ruta. En fin, cosas del verano.

El mes lo siguió liderando por goleada el calor extremo, que nos dio poca tregua en las salidas, más y más polvo en los caminos faltos de lluvia y como consecuencia, mucho sudor, aunque como dice el refrán biker, “pedalear con gusto no pica”, así que continuamos a la espera de que poco a poco vaya bajando el sol y nos dé un respiro, que ya va tocando.

SEPTIEMBRE

La primera del mes nos cayó en miércoles, con un cielo amenazante y aviso naranja en la previsión, lo que nos hizo plantearnos a primera hora si sería prudente salir a pedalear. Los dos litros caídos la madrugada anterior y el aspecto del cielo al amanecer nos sembraron la duda, pero confiando en nuestra particular “bikesuerte”, nos aventuramos a ganarle la partida una vez más a la previsión y allá que nos fuimos desafiando al pronóstico. (algo temerarios somos, hay que reconocerlo), pero la cuestión es que apetecía y mucho recordar la sensación de ciclar sin calor ni sol en muchos meses, consiguiendo finalmente llegar a destino y avituallarnos en la terracita habitual bajo un cielo cambiante que continuaba con la amenaza de que no llegásemos secos a la base,  pero como tantas otras veces lo conseguimos y le ganamos nuevamente la partida a las nubes, repitiéndose la circunstancia casi exactamente en la misma fecha del pasado año en la que nada más llegar a la base, las nubes  descargaron un buen aguacero. Nuestra suerte biker nos había echado de nuevo "un pechito”;  será cosa de meigas pero nos volvimos a librar por los pelos, ya que solo diez minutos más y nos chopamos a tuti plen.

No obstante, el calor todavía siguió dando guerra, aunque cada semana se hizo más soportable a medida que las sombras iban creciendo. Las rutas siguieron agradables a la espera de una bajada definitiva de la temperatura que como siempre se hizo de rogar, es lo que hay. Finalmente, cerramos las rutas de verano el penúltimo sábado de mes, con una nueva amenaza de lluvia y esta vez sí que nos pilló, cosa que casi nos resultó agradable debido al tiempo que hacía que no veíamos llover en ruta.

 OCTUBRE

El otoño ya lo empezamos dos rutas atrás con una agradable sensación de frescorcillo que esperamos prosiga durante algunas semanas más sin tener que recurrir a la manguita de entretiempo, cosa que no es preocupante ya que el primer miércoles de mes  el sol todavía nos dio el recordatorio de que nos podía “asar”, premiándonos con casi 32º a la sombra y eso que estamos en octubre;  ahí te lo dejo.

Así pues, el mes lo iniciamos mejor que bien, con la primera salida en miércoles y por lo tanto con almuerzo de lujo en la terracita habitual y además, con “cascos nuevos”, porque ya tocaba jubilar (por aquello de la seguridad…),a los que en tantas rutas nos han acompañado y protegido.  

El estreno de los citados parecía haber llamado a la lluvia, porque semana tras semana poco o mucho los mojamos, y eso sin saber la que se nos venía encima, la riada del día 29 que se llevó muchas vidas y dejó mucho dolor en nuestra querida terreta. En lo material muchos fueron los daños ocasionados en general, y en lo referente a los espacios naturales por donde solemos ciclar, reventó vallas, puentes y la mayor parte de los caminos, destrozando todo lo que encontraba a su paso como ha sido entre otros muchos lugares, el Parque Natural del Turia que ya es historia. Ha dejado de  existir tal y como lo conocimos, al haberlo arrasado totalmente la riada.

Por nuestra parte la salida del miércoles 30 fue tal y como esperábamos, y aunque tratamos de evitar las zonas bajas y más conflictivas, pudimos comprobar a nuestro paso, los grandes y múltiples destrozos ocasionados alrededor de las poblaciones cercanas, y como la fuerza del agua se impuso sobre cualquier asentamiento humano que estuviese enclavado en sus dominios, llenando barrancos y acequias por doquier y aumentando el caudal del Turia hasta niveles que no llegamos a recordar, por lo que dedicamos la salida exclusivamente a investigar si podríamos rodar próximamente por las zonas habituales, respuesta que fue rotundamente negativa tal y como esperábamos, aún así lo intentamos pero a pocos kilómetros de la base, nos pusimos hasta las trancas de barro y no logramos llegar más allá de 10-12 kilómetros desde nuestro punto de partida,  teniendo que abandonar  ante la ingente cantidad de fango que encontramos en la “baseta blanca”, circunstancia que ya veníamos apuntando meses atrás a medida que fuimos observando la evolución de las  obras de acondicionamiento que se están efectuando en la zona.

Esta especial circunstancia nunca vivida desde que somos bikers, (ya cerca de 30 años)  nos obligó a variar tanto las rutas como los trazados habituales, a fin de poder seguir teniendo acceso a algunos de los lugares a los que solemos acercarnos en cada salida. Otra cosa serán los almuerzos de los miércoles en  Benaguacil..., eso está por ver, pero de momento esta zona ha quedado aislada y por lo tanto, cerrada a nuestro acceso en bicicleta hasta que se acondicione de nuevo y sean reparados los puentes y caminos que usualmente transitábamos.

 

NOVIEMBRE

El mes como era de esperar, empezó con una primera salida complicada, buscando esas rutas alternativas que planemos el mes pasado, buscando las zonas altas con la intención de tratar de llegar hasta nuestro “remanso de paz” para avituallarnos como de costumbre. 

Finalmente lo conseguimos y pudimos dar fe de como el agua había destrozado los caminos de montaña, llevándose a su paso vallas, puentes, acequias, muros y todo aquello que el agua fue encontrando a su paso, el desastre ha sido tan monumental como difícil de imaginar. Un pequeño ejemplo sorprendente de nunca había ocurrido, fue el desplazamiento de una mesa de pesados troncos que solemos utilizar, una clara señal de que la lluvia en la zona fue tan intensa (> de 300 l/m2 en Villamarxant), cuestión que ratifica todo lo que pudimos ir viendo a nuestro paso.

El mes transcurrió con cielos grises, temperaturas algo más bajas y más y más lluvia, aunque eso sí, sin mayores consecuencias que el arruinarnos la salida del segundo miércoles que dio al traste con nuestra intención de calzarnos un copioso almuerzo calentito a mitad ruta, al habernos calado hasta los huesos en la ida aún portando el equipamiento oportuno para estas circunstancias, aún así, la intermitente lluvia que nos acompañó casi desde que empezamos a pedalear, nos hizo finalmente desistir a medida que pasaban los kilómetros de realizar una parada a cubierto para almorzar, por miedo a quedarnos “pajaritos” tras el avituallamiento, todo ello contando con que el regreso iba a ser realmente incómodo por la persistente lluvia como así lo fue. En fin, por citar algo llamémoslo positivo, fue el estreno de los flamantes “guardabarros” traseros, “debidamente reacondicionados”, los cuales al menos nos evitaron la incómoda sensación de “trasero mojado” y embarrado que sin ellos solíamos padecer en los días de  lluvia, que aunque poquísimos, alguna vez nos toca sufrir.  Finalizamos el mes con una salida marcada por una espesa niebla que se fue disipando a medida que pasaban las horas, niebla que no impidió que pudiésemos divisar el postre que ya colgaba de los naranjos y que a partir de ahora podremos degustar cada sábado tras el almuerzo en la montaña. ¿Alguien da más?

 

DICIEMBRE

La primera del mes empezó con lluvia, aunque a la hora de la salida cesó tal y como estaba previsto. En las siguientes rutas, la soledad en la montaña fue notoria estas últimas semanas desde el trágico desastre ocasionado por la DANA, ya que la mayor parte de los caminos continuaron reventados cuando no cortados o inexistentes, por lo que hay que conocer muy bien la zona para poder llegar a cualquiera de los lugares por donde solemos rodar habitualmente.

El par de litros caídos la noche anterior, nos dejaron los caminos casi perfectos dentro de lo roto que está todo, claro, pero la primera ruta del mes nos dejó a pié de “Civer” donde repusimos fuerzas a base de bocatas calentitos, birritas fresquitas y cafelito como de costumbre.

En cuanto al tiempo, el frío no se hizo esperar demasiado, cosa que por otra parte ya iba tocando a las alturas de año que estamos, así que la segunda semana nos dio un buen latigazo para recordarnos que el invierno está al caer, por lo que tocó abrigarse a tope con tal de soportar bien los 6º que sumados al 86% de humedad relativa a las ocho de la mañana, nos puso a huevo el estreno de los nuevos “peucos” neoprénicos de Castelli que teníamos preparados para la primera ocasión, los cuales han resultado ser una bendición y nos han mantenido los pies en modo incubadora.

A la primera ocasión que tuvimos, dejamos igualmente constancia gráfica de nuestras salidas a través de la foto mensual, y esta vez, celebrando como de costumbre las fiestas que se nos avecinan. Calendario completo para el 2025 cuyo “leitmotiv” como ya comentamos a principios de año, han sido los almuerzos en la montaña; ya van diez con el “atrezzo” navideño los que han cerrado nuestro particular calendario biker anual.  

En la sexta salida del mes, salimos en otoño y almorzamos en invierno, así que tocaba disfrutar de los casi 89 días que nos quedan por delante de solsticio, período hibernal el cual esperamos sea benévolo y no apriete demasiado. Este año también volvimos a tener una “Rutabuena” y una “Rutavieja” (por tener que adelantar al martes la ruta habitual de  los miércoles 24 y 31 por razones de celebraciones familiares), similar a lo que ya pasó en el ya lejano 2016 y recientemente en el 2022, años que nos tocó rodar los sábados de las mañanas de Nochebuena y de Nochevieja, cuestión que sumada a las "105 salidas realizadas este año, ( si,si, 105 y ahora toca cantar BINGO!) que completa un año de p… records difícilmente superable. No obstante, hay que destacar que en la última salida nos la ganamos a fuerza de pedal y voluntad, ya que nos chopamos pero bien;  una fina lluvia y constante nos acompañó en la ida obligándonos incluso a tener que resguardarnos unos minutos en una caseta de labranza y regadío a fin de librarnos del fuerte aguacero que nos cayó a pocos kilómetros del Civer, bendito lugar donde finalmente llegamos algo maltrechos para reponer fuerzas, con las manos en modo "rigor mortis" pese a llevar buenos guantes. Lo que si que nos funcionó a las mil, fue el estreno de los "chubascascos", artilugio que logró mantener el calor y la cabeza seca a pesar de los muchos kilómetros bajo la lluvia. Con la experiencia, vamos mejorando año tras año la equipación biker;  que lejos quedan aquellos pantalones de chandal y las zapatillas de tenis de los comienzos... J

Tocará pues celebrarlo como se merece y esperar que el próximo sea cuanto menos, lo más parecido posible y que podamos seguir disfrutando del pedaleo así como de las buenas sensaciones físicas que seguimos manteniendo desde hace más de cinco lustros.


¡
¡ Feliz 2025 !!  ( aunque tenga mala rima... J  )

domingo, 31 de diciembre de 2023

 Crónica fin de año (2023)

“Llegará un día que nuestros recuerdos serán nuestra riqueza” 

 Paul Géraldy

ENERO

Tal vez algún día, ésta bitácora se convierta en un fiel aliado de nuestra memoria colectiva, convirtiéndose en un estimulante ejercicio que nos ayude a sobrellevar esos tiempos que seguramente y muy a nuestro pesar han de llegar, esos tiempos en los que las piernas nos planteen su definitiva e innegociable negativa a pedalear, pero mientras llegan, trataremos de seguir rodando y disfrutando cada semana en la medida de lo posible de nuestra dosis de adrenalina y diversión, aderezada con un pellizco de aire puro y una buena porción de camaradería que nos mantenga en forma de manera tan placentera como deleitable, dándole de lo lindo a los pedales.

Pasado ya el vigesimoquinto aniversario de Roda i Pedal, comenzamos de pleno una nueva época, una nueva etapa la cual deseamos y esperamos sea duradera, período que seguramente estará marcado a medida que vaya transcurriendo el tiempo, por profundos cambios en alguno de nosotros. En el presente año, la obligatoriedad del trabajo quedó atrás para uno de los integrantes del binomio, dando paso a ese tan merecido como dulce y apacible descanso de la que hasta hace tan solo unos días, venía siendo la “rutina” durante más de 43 años, así es nada… . Ahora el reto es aguantar marea para que el otro componente del equipo, pueda llegar a este mismo punto y poder celebrarlo a lo grande.

Puestos en antecedentes y empezando un nuevo año, volvemos como de costumbre a pedalear por caminos y senderos de montaña, esta temporada con un posible objetivo a la vista, que no es otro que el intentar batir el record de Roda i Pedal en cuanto a salidas realizadas en un mismo año se refiere, ya que la ruta de los miércoles podría incluso llegar a enquistarse en nuestra “bendita rutina”, otorgándonos una dosis extra de disfrute al poder mantener en la lata a nuestro fiel amigo y profesor de spinning “Nachete”, rutas “miercoleras” que además planeamos que cuenten con  el aliciente de incluir sus avituallamientos de lujo, esos que reducen el peso de las mochilas y reconfortan tanto el estómago como el gaznate. No pedimos más, (de momento).

El mes comenzó con temperaturas y ambiente a medio día casi primaveral, cuyos valores muy poco a poco se fueron encauzando en busca de temperaturas acorde con la época, mínimas que aunque incómodas a primera hora, ya iba siendo hora que hiciesen su aparición. Y así lo hicieron pasada la primera quincena, bajando notoriamente a finales de mes y dejando un ambiente tal vez algo demasiado gélido para estas tierras. Ejemplo de lo comentado fueron los 1,8º del sábado 28, aunque por otra parte y por fortuna sin gota de lluvia durante todo el mes. Como bien sabemos los bikers, el frio se combate con un buen equipaje y dándole fuerte a los pedales, aunque en los almuerzos de los miércoles no nos vendría nada mal “una mantita” o unos “peucos calefactados”, ya que en la terracita habitual donde nos deleitamos de un espléndido almuerzo calentito, hace un frio del copón. En fin, como nos decían de pequeños, “tot no es pot tindre xiquet”, así que hay que quejarse lo justo porque hemos empezado el año con dos rutas a la semana y eso no está al alcance de muchos bikers.

 

FEBRERO

Febrero nos dió frio de lo lindo, con mínimas muy poco por encima de los 4º a la salida de la base y con lluvias de regalo en la segunda semana, lo que nos obligó a abrir la lata de Nachete el miércoles 8 debido a que no valía la pena rodar y padecer las inclemencias climatológicas en ruta de un día de perros y mucho menos tener que almorzar mojados y al raso.

Pasado el temporal, volvimos a la rutina y ciclamos con tranquilidad acompañados por los aromas que emanaban de la tierra mojada, eso sí, con el frio normal para esta época del año, aún así las rutas resultaron  plácidas y agradables aunque algo frías a primera hora, destacando que cada vez más nos encontramos con bikers que lucen “barbas plateadas” sobre todo en esta época de frio intenso, circunstancia que parece indicar claramente que la juventud no se anima mucho con este deporte y menos con temperaturas “incómodas”, o tal vez pudiera deberse a que los más jóvenes únicamente salen a competir, debe ser eso… .

  

MARZO

El mes de “Sant Josep” vino marcado por la anomalía meteorológica del año (hasta el momento), que fue una súbita y anormal subida de temperaturas pasada la primera semana del mes, con el termómetro marcando casi los 25º en la salida del miércoles 8, y culminando por si no habíamos tenido bastante, el sábado 11 con 28º a la sombra, cuestión que nos obligó a cambiar a la vestimenta veraniega más rápido que inmediatamente, a fin de no recalentar motores y evitar una “HdC” del 8.

Las temperaturas a medio día se mantuvieron excesivamente altas casi hasta finales de mes, suavizándose las máximas y bajando notoriamente las mínimas a los niveles habituales de la época pasada la primera quincena, aunque todo parecía indicar que ya no nos volveríamos a poner de largo hasta bien entrado el otoño.

El mes continuó tranquilo hasta el final, con nuestras salidas de los miércoles únicamente interrumpidas (a medias…) en la semana fallera, ya que Luis se tomó los días de rigor en estas fechas y Salva no tuvo más remedio que rodar en solitario a fin de tratar de mantener el listón lo más alto posible y no perder el ritmo ni la costumbre, eso sí, con los excesos habituales y “animalades sense goteta de coneiximent”, vista la ausencia del más sensato, jajaja, en fin…, cosas de bikers.

 

Y con la llegada de la primavera, casi se terminó el mes y con él, el postre que nos había acompañado en las rutas de los sábados, ya que el preciado manjar de nuestra querida “terreta” desapareció como por encanto hasta de los campos cuya recogida solían hasta la fecha abandonar, lugares por los que solemos transitar habitualmente. (este año ni tan siquiera quedaron necro-naranjas) . Ojalá que a final de año podamos volver a capturarlo en ruta, sería una buena señal.

ABRIL

Y con el mes llegó puntual en su primera cita, el fuerte y delicado aroma de azahar con el que nos premia cada primavera en sus inicios, fragancias que se mantuvieron intactas durante las 9 salidas que realizamos este mes.

Una temperatura ya del todo primaveral y agradable, unida a la calma climatológica de cada salida, dotaron a las rutas de un especial y placentero ambiente que con buena charla como de costumbre, hicieron realmente satisfactorias todas y cada una de las rodadas en la estación de las flores.

Este año con cuatro festivos en lunes por delante, el mes se presentaba más corto que de costumbre, y esta particular circunstancia supondría previsiblemente un notorio incremento de personal de todo tipo en la montaña, creando cierta incomodidad para los que nos gusta gozar de la naturaleza en soledad y respirar paz en la montaña, y como era de esperar no nos equivocamos… , pero no quedaba otra y tocó resignarse, así que “ajo y agua”.

Aún así, dimos buena cuenta cada miércoles en nuestra terracita benaguacilera, con sus magníficas viandas bien regaditas con birritras fresquitas y sus “cacauets i olivetes”, sin faltar el “cafenet” como mandan los cánones, para terminar de cargar pilas y regresar a la base.

 

MAYO

Por fin amainó la multitud en la sierra, y con el mes, volvió la tranquilidad a la montaña. Libres ya de caminantes extra, jinetes y excursionistas de ocasión que nos agobiaron un poco el mes anterior, rodamos como de costumbre con buen tiempo y ya totalmente veraniegos en cuanto a la vestimenta, ya que el sol a mediodía se hizo de notar a partir de la segunda quincena del mes. Aunque sin ser destacable, citar que   tuvimos nuestro primer “momento perro” del año, ya que cuatro canes “grandotes” y de ladrido fácil (uno de ellos con aspecto amenazante),  nos dieron la bienvenida en el remanso de paz el tercer sábado del mes, menos mal que nos tranquilizó saber según sus dueños nos vociferaban al paso que “no hacen nada”, claro; no faltó la usual frase lapidaria que todo dueño de cualquier can que se precie pronuncia de inmediato, frase que seguida de un simple “buenos días”, un “hola” o incluso un “que aproveche” hubiese quedado mucho mejor, pero todo no se puede pedir, en fin…, es lo que hay.

Las salidas en sábado las terminamos con amenaza de lluvia, la cual nos intentó mojar levemente a la vuelta y sin mayores consecuencias el último sábado del mes, no así las de los miércoles, sin una gota y con el día 31 pasadas ya las municipales y autonómicas, en las que todavía pudimos disfrutar de la alegre cartelería político-propagandista que pendía en calles y plazas para que la fiesta no decaiga, faltaría.

 

JUNIO

El mes que marcaba el ecuador anual llegó como es habitual en la terreta, con buen tiempo asegurado, aunque no nos agobió demasiado en las sucesivas salidas a causa de livianas nubes altas que amortiguaron un poco la ya importante radiación solar. Las sombras habituales se volvieron poco a poco más esquivas y cortas, por lo que el “segundo/sombra” se pagaba muy caro si es que nos encontrábamos alguno a nuestro paso.

El  “biker-bilado” se dio un respiro de rodar a mediados de mes, ya que este año le tocaba celebrar su jubileo a lo grande y en familia por tierras del tío Sam, así que esta vez, se quedo dándole a los pedales Luis  como reserva del grupo para mantener el listón en su lugar adecuado.

Rodar en el mes que se inicia el verano resultó finalmente más placentero que de costumbre, ya que aunque acabamos con calor a raudales y sin compasión en las dos últimas salidas, (cuestión que por otra parte era de esperar) podría haber sido peor, así que no nos quejaremos pues seguramente lo peor estaba todavía por llegar y el “tío del mazo” siempre está al acecho, sobre todo durante estos meses.

 

JULIO

El primer día del mes coincidió con el primer sábado de ruta, por lo que no hubo más que rodar a placer con la esperada charla sobre los lugares visitados recientemente por el jubileta & family, y de paso, distraernos con las  anécdotas vividas a fin de amenizar los kilómetros y llegar al lugar de avituallamiento casi sin darnos cuenta y sin pensar en la temperatura ambiente. Además, el primer sábado tocaba la foto habitual del mes y no convenía alargar mucho la sobremesa mañanera, pues Lorenzo esperaba impaciente aplicar su martirio en caso de descuidarnos y sobrepasar mínimamente las horas centrales del día…

El mes de la canícula por excelencia nos brindó, como era de esperar, calor a raudales, mucho “bikegolito” en los senderos y altísimas temperaturas, y aunque hubiese podido ser peor al haber rodado muchos días con intensas calimas y cielos enmarañados como el mes anterior, a medida que avanzaba el mes el castigo fue obviamente “in crescendo” como era de esperar, en fin, peor lo pasan los del tour ¿no?, jajaja.

No obstante, los silencios en las rutas de vuelta en algunos momentos denotaba a las claras, la inconsciente búsqueda de ahorro energético ante las desmesuradas temperaturas que soportamos en algunas de las rodadas, con la búsqueda de “diagonales” imposibles al divisar cualquier sombra por pequeña que fuese a fin de aprovechar esos pocos segundos-sombra, claro exponente de la que nos estaba cayendo encima sobre todo en el transcurso de los regresos a la base, con la idea fija del premio que nos esperaba como de costumbre a pocos kilómetros, y cuyo pensamiento único parece que le “echa un pechito” aunque sea virtual, al sufrido cerebro, que bajo el casco imagina un constante “espejismo cervecil” seguramente abalado por la imagen de unos botes de cerveza helados que ante nuestro impetuoso deseo, deben reflejarse en nuestras retinas, todo ello para aguantar lo mejor posible la sofoquina.  

 

AGOSTO

Visto lo visto el mes pasado, todo indicaba que íbamos a seguir con la misma tónica en cuanto al sufrimiento calórico se refiere, cuestión que nos hizo elucubrar en ocasiones sobre el futuro cada vez menos lejano, de si tardaremos muchos años en poder seguir saliendo en los meses más intensos de calor, a lo que hay que añadir la esperanza de que las zonas de montaña por las que solemos rodar, se mantengan verdes y por lo tanto, libres de pirómanos descerebrados. Toquemos madera ( como siempre de pino, claro…).

Las rutas fueron sencillamente infernales de principio a fin durante el que fue un tan tropical como tórrido mes. De las nueve rutas que nos marcamos, las máximas no bajaron de los 33º con mínimas a la salida por encima de 25º, si exceptuamos el miércoles 30 al que le faltaron 6 décimas de grado para llegar a los 30º, (todo un lujo…), ahora bien, para compensar el regalo, tuvimos dos miércoles de 38.5º en los que ni el parón del almuerzo ni las cervecitas frescas nos sirvieron para reducir el calentón, sin olvidar la humedad relativa en el ambiente por encima del 80% que dinamitó la posibilidad de detener la sudoración constante y la sensación de bochorno durante cada minuto de pedaleo.

Fue otro mes de record en cuanto a salidas (9 de 9 posibles) y también en cuanto a temperaturas y noches tropicales, en fin, es lo que hay y peor que no venga, seamos optimistas.

 

SEPTIEMBRE

Y como por arte de magia, septiembre nos premió en su primera ocasión de rodar, con un sábado nublado aunque extremadamente amenazante que nos mantuvo en vilo la noche anterior. El aviso firme de “Dana” se nos venía encima en pocas horas y la predicción nos dejaba tan estrecho margen como para estar intranquilos.

Decidimos salir finalmente sobre la marcha y vistas las condiciones que presentaba el cielo apoyados como siempre por la previsión meteorológica de las 8 de la mañana, apostamos por jugar fuerte y arriesgar al máximo. Aún así, cargamos con los almuerzos y avituallamientos usuales por si sonaba la flauta, y sonó.

La ruta fue más que placentera, con aromas que ya ni recordábamos. Un ambiente fresco y un firme en buenas condiciones, nos permitió llegar a Ca Robert ( uno de nuestros puntos de parada cuando las cosas se ponen feas), y almorzar con tranquilidad; incluso pudimos disfrutar unos minutos tomando café tras el almuerzo y a cubierto, de la tormenta que se precipitó rauda y el fuerte aguacero con viento racheado que se nos vino encima en un visto y no visto, situación que solo duró unos minutos y que milagrosamente cesó por completo al termino del descanso, lo que nos puso en bandeja de plata el regreso pasada la tormenta y volver sin lluvia hasta nuestra entrada en la base, momento en la que se lió de nuevo y cayeron más de 30 l/m2 en poco más de 10 minutos. De nuevo las hadas del bosque nos protegieron una vez más.

El resto del mes rodamos con tranquilidad y por fin, con temperaturas soportables y acordes con la época del año. Todo parece indicar que el “bikegolito” de los caminos, se ha terminado por este año.

Para ir finalizando el mes en el que por motivos de fuerza mayor tuvimos que cambiar las salidas intermedias de los miércoles por los martes, nada más destacable que la efeméride del 23 en la que se nos echó encima el otoño al poco de salir de la base, así que cambiamos de estación pedaleando que es como mejor podemos darle una buena bienvenida biker al nuevo equinoccio.

Nada más que objetar en las dos rutas ya otoñales que restaban tras la entrada del otoño, ya con temperaturas definitivamente más amables. Solamente destacar un nuevo pleno de 9 salidas/mes (y van 76…) en las que nuevamente nos libramos como de costumbre, de los 37 días de lluvia que hemos tenido durante los nueve meses que ya llevamos este año. ¿Alguien da más?

 

OCTUBRE

Como cada octubre, el alargamiento definitivo de las sombras se hizo notar desde principios de mes, aunque “el fresquito” no llegó hasta la tercera semana en la que ya lucimos camiseta fina de manga larga bajo el habitual maillot veraniego, aunque con culotte corto, claro.

El viento también hizo su habitual presencia en estas fechas, aunque no se portó del todo mal en ninguna de las salidas realizadas.

Los caminos nos acogieron amables como de costumbre, con los viñedos ya caducos y los naranjos hasta no hace mucho en flor, ahora ya con su fruto apuntando maneras, lo que nos indicaba claramente que pronto podremos gozar de tan preciado postre en nuestras paradas de   avituallamiento de los sábados.

Poco más que destacar a no ser la interrupción hasta nueva orden de las salidas en miércoles, por lo que el equipo de Bestcycling  nos volverá a machacar como de costumbre cada miércoles, eso sí, manteniendo nuestras piernas y pulmones en plena forma a golpe de pedal estático; no queda otra de momento.

 

NOVIEMBRE

El mes en curso y su ya clásico veranillo de San Martín no faltó a la cita. De nuevo las elevadas temperaturas para la época en la que nos encontramos, hicieron acto de presencia y aunque con el incómodo viento como referencia durante buena parte de las salidas del mes, las mínimas volvieron a estar en su primera quincena por encima de los 15º, con máximas superando los 23-24º, cosa que cambió de repente como era de esperar en la última semana del mes, donde ya tuvimos que lucir el equipaje de invierno a tuti plen; un poco más y nos plantamos en fiestas todavía de corto, (todo se andará, y si no al tiempo…)

La falta de lluvia empezaba a hacerse notar en la montaña, sobre todo en los caminos, a tenor de la polvareda que vamos creando a nuestro paso, que aumenta notoriamente en las bajadas y nos obligaba a mantener un centenar de metros de distancia a fin de evitar que el de atrás, parezca un obrero del caolín.

Por fortuna y a final de mes, ya pudimos retomar nuestra habitual ruta de los miércoles tras casi dos meses en sequía, pudiendo darle esquinazo al estático y cansino Nachete y disfrutar de nuestro típico almuerzo a media ruta, todo un lujo oriental al alcance de muy pocos.

El último sábado del mes lo celebramos “con postre” tras el almuerzo, ya que los cítricos ya colgaban como maravillosos adornos multicolores, por lo que hay que aprovechar la cosecha mientras dure.


DICIEMBRE

La última foto para el calendario no se hizo de esperar, por lo que no nos la jugamos y recién estrenado el mes y con el atrezzo navideño preparado en la mochila, nos dispusimos a inmortalizar el momento en alguno de los lugares de las montañas por las que transitamos, lugar cuya ubicación únicamente conocemos nosotros y que por supuesto, no se nos ocurrirá enviar a nadie no vaya a ser que se nos llene de curiosos.

El mes prometía de nuevo, ocho salidas de las nueve posibles de las que cinco serían en otoño y las últimas tres, ya en invierno, por lo que a priori pintaba de categoría y de poder terminarlo sin imprevistos, este año habríamos batido tal y como ya preveíamos allá por el mes de enero, todos los records en cuanto al número de salidas en la historia de Roda i Pedal, ya que nunca en estos 26 años que llevamos de pedaleo continuado, habíamos rodado en un mismo año un total de 25 x 3 veces o lo que es lo mismo, en ”XCVI ocasiones” o dicho de otro modo, el penúltimo día del año realizamos la “nonagésimo sexta” salida, ,si,si, el 26,6% de los días del 2023 nos hemos subido a la burrica a pedalear, así pues y expresado finalmente en números cardinales, habrán sido noventa y seis (96) las ocasiones en las que hemos ciclado este mismo año (44 salidas entre semana y 52 salidas de sábado), es decir, 1 de cada 4 días hemos disfrutado de la bici, (ahí te lo dejo, solo iguálamelo…); un año éste que ha sido tan redondo como las ruedas de nuestras bicis en el que únicamente hemos tenido un día de lluvia en una mañana traicionera de miércoles (ocho de febrero para más señas), en el que la mayor parte de los 25,2 litros por m2 de lluvia recogida a lo largo de toda la jornada, estaban cayendo en el momento que nos disponíamos a salir, en fin, vistos los números totales creo no procede quejarse ¿verdad?. Eso sí, el mes terminó con frio del bueno en las tres últimas rutas coincidiendo con la llegada del el invierno, aunque con un sol reparador y un tiempo espléndido a media mañana, si a esto le sumamos que no tuvimos ningún susto importante y ninguna caída ¿que más podemos pedir?

Pues este ha sido el breve resumen lo que nos ha regalado (y damos fe que ha sido mucho) este 2023 que ya agoniza en lo relativo a esta afición nuestra de pedalear y subir y bajar montañas, un año bastante tranquilo y sin sobresaltos de ningún tipo que nos ha permitido disfrutar de lo lindo en los más de 4700 kilómetros recorridos con la única espinita de no haber podido llegar a las 100 salidas por muy poquito…J, ¿tal vez el próximo año?, ya se verá. Ojalá las piernas, los pulmones y “la patata” nos dejen al menos intentarlo, lo firmábamos con cerveza ya.   

 ¡¡ Feliz 2024 !!

Roda i Pedal ©